Edificios para la ciudad

Edificios para la ciudad

Para cada uno de nosotros la ciudad tiene diferentes significados; para algunos la ciudad es el sitio donde convive un grupo de personas, para otros es el resultado de la economía y otros piensan que es una selva de concreto.

Cualquiera que sea su significado, la ciudad es el resultado de un proceso histórico, el cual se refleja en muchas imágenes, sean estas recuerdos, memorias o fotografías. Creo que la mejor imagen que podemos tener de una ciudad son sus edificaciones, elementos que nos permiten vivir un poco de su historia y esta historia es la que nos permite identificar aquellas casas o edificios que se han convertido en hitos ó mejor dicho en puntos de referencia de gran importancia para nuestra ciudad, ya sea por haber sido testigos de algún evento o acontecimiento que cambió la historia o por su ubicación en el entorno.

Es así como podemos decir que nuestra ciudad cuenta con edificios representativos. En el caso de Cali contamos con edificaciones desde la época de la Colonia hasta la época Moderna; por ejemplo: Iglesias como San Antonio, la Merced, la Ermita, San Francisco (Torre Mudéjar); Edificios como el Palacio de la Justicia, Coltabaco, Estación del Tren, el CAM (Centro Administrativo Municipal), el Centro Cultural de Cali; escenarios como el Pascual Guerrero, los Teatros Municipal y Jorge Isaac o el museo la Tertulia; haciendas como Cañas Gordas en el perímetro. Además, Cali cuenta con parques como el panamericano y la Plaza de Caicedo. Algunos de ellos son punto de referencia debido a su tamaño, ubicación, material en el que se construyeron o su estética.

Pero estas características que permiten una identificación muy fácil, no son la única razón por la cual se pueden catalogar como puntos de importancia. En muchos casos estos edificios adquieren un significado por el hecho de haber sido parte o protagonistas de una historia.

Para Cali, eventos como los Juegos Panamericanos, fueron punto de partida para trabajar en la renovación o crecimiento de la ciudad. Pero no sólo estos acontecimientos cambiaron la ciudad; hubo más, en los años 90’s, el narcotráfico quiso imponer una arquitectura totalmente ajena a nuestro entorno, la cual era supuestamente mejor que la nuestra. A veces, estos cambios nos hicieron olvidar de aquellos edificios que ya eran parte de nuestra ciudad generando así, el desconocimiento de nuestro patrimonio.

Lo viejo no nos gusta porque creemos que no será duradero o porque crecimos en una cultura donde la conservación no es riqueza y lo único que genera es costos mayores. Debido a esto no aprendimos a mezclar lo nuevo con lo viejo. Desde luego, como no se tiene sentido de pertenencia por estos edificios, la juventud no los conoce ya que padres y colegios no crean esa motivación por conocerlos.

Peor aun, la historia no es parte de nuestro diario vivir, solo nos quedamos con decir que este tema es de abuelos, que lo bueno de ellos fue vivir un momento; ¿será que tenemos que vivir el momento para poder creer?, si los edificios todavía existen, por qué no conocerlos. Podemos conocer historias a través de los edificios, historias que nos sirven como base para crear nuevos elementos o, mejor dicho, nuevos edificios.

Los nuevos edificios son resultado de la economía del consumo que solo ha permitido trabajar dos conceptos: vivienda y centros comerciales. La vivienda se convirtió en conjunto cerrado sin relación exterior-interior (negación a la calle) y creó un mundo interno solo para sus habitantes cuya prioridad es su propia seguridad.

Se entiende que los tiempos actuales son difíciles pero no debemos permitir que se vuelvan más difíciles aún. Los Centros Comerciales se han convertido en puntos de encuentro o reunión, en los cuales podemos realizar varias actividades al tiempo, pero no nos invitan a permanecer en ellos. Todos sabemos que hacemos parte de una cultura basada en el consumismo y a pesar de esto no damos otras opciones para vivir en realidad la ciudad.

Los habitantes de una ciudad, ya sea colombiana o de cualquier parte del mundo, se identifican por su diario vivir desde el punto de vista cultural, social, político, religioso, etc. Cualquiera que sea, siempre vamos a tener como recuerdo de la ciudad un edificio, en pocas palabras un cuerpo tangible que simboliza cultura.

Comments

comments