El placer de odiar

El placer de odiar

odia

Por Carlos Reyes
@recarlos94

Como seres humanos debemos lidiar con diferentes sentimientos que hacen parte de la vida, entre ellos está el odio, probablemente el sentimiento más oscuro y dañino con el que nos enfrentamos. Un sentimiento genuino que muchas veces desemboca en una obsesión hacia algo o alguien, y aunque muchos traten de ocultarlo, siempre va a estar presente y no hay nada que hacer al respecto.

Todo en la vida tiene una razón, y el odio no es la excepción, porque si somos honestos con nosotros mismos el odio viene ligado al placer, amamos y disfrutamos odiar, hay algo en este sentimiento que nos genera una satisfacción interior.

No quisiera ser mal interpretado, no es lo mismo sentir odio hacia algo en particular que ser una persona odiosa, pues entre estas dos hay una gran diferencia. Personalmente respeto a alguien que es capaz de admitir su desagrado y repulsión hacia algo o alguien, siempre y cuando tenga argumentos sólidos o una razón que genere este sentimiento. Sin embargo, con lo que no estoy de acuerdo es con odiar simplemente por estar en contra de algo.  Últimamente eso parecer ser lo más popular, a donde sea que miro o escucho hay solamente personas a favor o en contra de una situación en particular, sin preocuparse por tener validez en su posición, solamente odiar por odiar.

El error principal yace en que no sabemos la diferencia entre una opinión, una crítica y el cuestionarse algo. Una opinión es el juicio propio que tenemos acerca de una situación, es lo que pensamos acerca de algo o alguien y así como nosotros generamos una opinión los demás también, y no hay nada que podamos hacer al respecto más que respetar y reconocerlo. Una crítica es una opinión acompañada por argumentos que respalden nuestro punto de vista.  Lo difícil de la crítica es que la confundimos con juzgar y muchas veces la acompañamos de sevicia irracional en vez de argumentos. La crítica no es emocional, es argumental.

Por último, cuestionarse algo es quizá lo más importante a la hora de odiar, y es que “una señal de alguien inteligente es cuestionarse todo” y esto no implica tener una opinión o critica acerca de cada cosa. Para vivir tranquilo muchas veces es mejor saber escoger nuestras batallas y bajo ese mismo lema, no odies sólo por odiar, ya que odiar es un sentimiento muy bonito.

Comments

comments