Elecciones presidenciales en Colombia

Publicado impreso en el periódico Correo Canadiense
El próximo 26 de mayo se llevarán a cabo en el territorio colombiano las elecciones presidenciales para el período 2002-2006. Si ningún candidato resultara con más del 50% de los votos, los dos de mayor votación se encontrarán de nuevo en las urnas el 16 de junio.

Colombia es un país fuertemente azotado por un complejo conflicto social y armado que por estas épocas reclama singular intensidad. El momento político del país tiene algunas características que hacen su máxima expresión en todo lo que rodea la actual campaña presidencial:


– Polarización de la sociedad civil

Los resultados de las elecciones al senado y los perfiles de los candidatos a la presidencia demuestran que los colombianos tienen pensamientos opuestos y divididos. Al senado llegaron candidatos de derecha cercanos al candidato de la mano dura pero también sorprendió la alta votación por candidatos cercanos a la izquierda. Hay en Colombia gente que se la juega por la guerra sin importar sus costos y consecuencias. Sin embargo, todavía hay quienes le apuestan a la reconciliación y a la búsqueda de una salida pacifica negociada al conflicto.


– Oleada terrorista de los grupos armados

Desde que se rompieron los diálogos entre el gobierno y la guerrilla de las FARC el pasado 20 de febrero, el país se ha visto asediado por una escalada de violencia sin precedentes. Entre otros dramáticos hechos, los que tienen directos efectos políticos son el secuestro de la candidata presidencial Ingrid Betancourt y su formula a la vicepresidencia Clara Rojas, el atentado al candidato que lidera las encuestas, Álvaro Uribe, donde resultaron cuatro personas muertas, el secuestro masivo de 12 legisladores del departamento del Valle del Cauca en un acto casi de película en el centro de la ciudad de Cali, además de la retención en plena manifestación por la paz del gobernador del departamento de Antioquia, su asesor de paz y ex ministro de defensa y un sacerdote. A parte de esto, la insurgencia tiene en su poder a cinco senadores y a un ex gobernador. Se calcula que en Colombia hay aproximadamente 3000 personas secuestradas. La presión armada sobre la población es un riesgo para la democracia, hay zonas donde la guerrilla prohíbe votar por Serpa y zonas en que los paramilitares obligan votar por Uribe.


– Ansiedad de la población por poner fin a la guerra

Muchos colombianos abrigan la ilusión de que se acabe pronto el terror que genera el conflicto. Sin embargo, el clamor nacional por vivir en paz no se convierte en una organización clara, pacífica y racional de la sociedad civil que le ponga fin a la pugna por el poder de los grupos alzados en armas. Se ignora en la población el costo y la destrucción de una guerra total. El fracaso de las negociaciones dejaron muy mal paradas a las FARC pero también le quitaron toda credibilidad al actual gobierno que se la jugaba toda por la salida política negociada al conflicto. Pastrana cometió muchos errores y su improvisación en el proceso dejó ver que más que un plan y una estrategia de negociación su postura fue el resultado de una estrategia de marketing político que lo llevó a la presidencia. Esto, más las constantes acciones de terror y violencia cometidas por las FARC contra la infraestructura del país y la población civil, hacen que los colombianos tengan poca fe en el dialogo y busquen desesperadamente algún remedio para la situación, incluso sin medir los efectos colaterales.


– Diferencia de posturas entre los candidatos

Los candidatos a la presidencia tienen visibles diferencias y opuestas formas de mirar el conflicto y su posible solución. Dadas las condiciones del país, el tema de la guerrilla se ha vuelto casi el primordial y es el caballito de batalla para llegarle al sentimiento de la gente. A esto hay que sumarle que en la recta final para las elecciones, las campañas parecieron entrar en una guerra sucia de acusaciones y algunos candidatos empezaron con enfrentamientos verbales. Esta postura poco bien le hace a la opinión pública y a la política en general, más bien debilita las ideas y las propuestas y privilegia las descalificaciones y las injurias confundiendo más al electorado.


– Desinstitucionalidad del gobierno y deslegitimidad de los senadores electos

El gobierno actual enfrenta una grave crisis y la confrontación radical con la guerrilla; así como sus pobres resultados en cuanto empleo, reactivación económica, lucha contra la corrupción y reforma política; lo han dejado con niveles de popularidad muy bajos. Cada vez se hace más difícil gobernar y conciliar con todos los sectores políticos y sociales. Además de esto, existen serios indicios de que hubo fraude en las pasadas elecciones legislativas. A casi dos meses de realizadas todavía no se entregan las credenciales y la investigación oficial continua su lenta marcha pero sin resultados contundentes. Por otro lado, los paramilitares afirman que 35% de los congresitas electos simpatizan con ellos, de lo cual el gobierno tiene ciertas evidencias que se encuentran en secretas investigaciones.

Con este panorama tan sombrío a los colombianos no les queda más que respaldar la democracia y salir a votar. Lo que haga el próximo mandatario en los cuatro años venideros será de gran importancia para el futuro del país. Es necesario que los electores conozcan muy bien las propuestas de los candidatos, sus perfiles y procedencia, y estén concientes de lo que representaría cada uno de ellos en la casa de Nariño.


Información adicional:

Sitios Web de los candidatos a la presidencia de Colombia:
Luis Eduardo Garzón (Polo Democrático): www.luchogarzon.com
Ingrid Betancourt (Colombia Nueva): www.ingridbetancourt.com
Horacio Serpa (Partido Liberal Colombiano): www.serpa2002.com
Noemí Sanín (Sí Colombia): www.noemi.com.co
Álvaro Uribe (Primero Colombia): www.alvarouribevelez.com.co

Comments

comments