Lo bueno, lo malo y lo feo de Estéreo Picnic 2015

Lo bueno, lo malo y lo feo de Estéreo Picnic 2015

cabezotenota
Por Andrés Mesa Gallardo
@Bizarromesa

Antes de comenzar este texto, debo dar las gracias a los organizadores del Festival, quienes muy amablemente tuvieron la gentileza de invitarme a vivir esta experiencia la cual bautizaron con el hashtag #UnMundoDistinto. Sin embargo, debo decir que llegar y salir del festival no es cosa fácil para aquellos que vivimos fuera de la multicultural Bogotá,  para los que no estamos acostumbrados a pagar $70 mil por un trayecto en taxi y mucho menos estar de pie más de catorce horas bajo un frio sabanero de 17 grados centígrados.

Ahora, estando en el calor de mi hogar, con las cervezas, las sustancias psicoactivas y el cansancio frente a un computador, me tomo el atrevimiento de hacer una lista de lo que para mí fue lo bueno, lo malo y lo feo del festival, -aunque ya El Tiempo, Shock, El espectador y otros medios hayan dado su opinión sobre estos 3 días de picnic en Bogotá-. Empecemos.

Lo bueno

1. El Lugar.
El Parque Deportivo 222 es un impresionante espacio de 90.000 metros cuadrados que en los tres días del festival albergó tres escenarios, decenas de stands de patrocinadores, merchandising, comedores, restaurantes, carpas, cajeros de banco, puestos de salud, reciclaje, barras de licores, parqueaderos y baños. Un sitio que le hacía falta a Bogotá para generar conciertos y experiencias en grande.

2. Las actividades y activaciones de marca.
Hay que destacar que más de las 27 marcas que estuvieron presentes me dejaron con la boca abierta, y me atrevo a decir que a la mayoría de asistentes también. Las intervenciones, los premios, las estrategias de marca, los diseños de los stands, la música, las chicas y los chicos de protocolo, me mostraron que en Bogotá hay mucha gente creativa que sabe cómo conectar una marca con una experiencia única. Que falla que en mi ciudad estemos años luz para que las marcas se tomen los espacios de la mismas manera como lo hicieron en el festival.

3. El ambiente.
Además de encontrarme con amigos que hace tiempo no veía, dentro del festival lo que sentí fue puro solle, puro amor, pura fiesta, nada de estrés. Gente amable y muy buena onda. Me sentí en familia.

4. La seguridad Lost And Found.
Nada se me perdió, ni la cámara, ni la plata, ni el celular. Tampoco mi novia y los amigos con los que estábamos tuvieron una experiencia desagradable. Aunque estábamos bajo los efectos del festival, la solidaridad fue el tema de esta fiesta, todas nuestras cosas regresaron a casa con nosotros. Además el estand Lost and Found nos sorprendió ya que todo lo que se perdía o no era de los asistentes lo podían dejar en este lugar. Un espacio pensado para que nada se perdiera dentro del festival.

5. Damian Marley, Kasabian, Rudimental, DMK, Mala Rodríguez y Crew Peligroso.
Para mí estas seis agrupaciones fueron lo mejor del festival. Sin embargo, también pondría en esta categoría a Superlitio, Major lazer, Chet Faker y Deep Dish. Imagino que el lector que haya asistido también tendrá su propio raking de presentaciones, sería chévere conocer esa lista y sus opiniones.

6. La estrategia Échele Cabeza.
Para mi vale la pena destacar una carpa que trabajó por la salud mental del público consumidor de sustancias psicoactivas. Muy bacano que ellos ayudaran a reducir los riesgos y daños asociados al consumo de alucinógenos en las personas que tomaron la decisión de consumir dentro del festival. Un aplauso pa’ ellos. Y queda como reflexión que este tipo de iniciativas se debería desarrollar en todos los festivales de Colombia.

7. Reciclaje y recolección de basura.
Muy chévere la forma como el festival se mantuvo limpio los 3 días gracias a las personas contratadas para recoger la basura.

8. Zona de discapacitados.
Estéreo Picnic es una experiencia que nunca había vivido y es muy bacano que este festival sea incluyente con los fanáticos en condición de discapacidad. Observé que tenían acceso a lugares privilegiados, un equipo especial de logística ayudándoles a realizar el ingreso y una comodidad única donde podían disfrutar cada concierto sin ningún inconveniente.

Lo malo

1. Las groserías del público con los artistas.
A veces los artistas que más queremos ver no están en sus mejores días y es ahí donde nosotros como público debemos darle ánimo a esos músicos que nos han hecho llorar y erizar. No obstante, cuando el público es grosero con el artista y lo trata de “hijueputa y gonorrea”, lo silban y le tiran envases de agua tan sólo porque no suena bien, no toca las canciones que querían escuchar o simplemente por sobresalir entre sus amigos, no me parece que este bien. Por mi prefiero aplaudir y reservarme mis actos, antes de agredir verbal o físicamente a un artista. Mal ahí por los asistentes que lo hicieron.

2. El trancón.
Salir a las tres de la mañana del Parque Deportivo 222, luego de estar de pie casi por 14 horas es un acto de valentía, pero esperar una hora y media el transporte que nos iba a recoger, después de haber salido del festival, es una situación maratónica. El trancón de ida y vuelta en la autopista norte es algo que los organizadores deberían tener presente pues no todos los asistentes tiene vehículo propio y esto dificulta el acceso y salida del parque cuando hay eventos masivos.

3. Escenario Caracol.
Me pareció que este escenario quedó muy pequeño para presentaciones como Rudimental y Kasabian y muy grande para las presentaciones de Fatso, Elsa y Elmar, Herencia de Timbiquí y Compas. Además al ser un escenario totalmente cubierto, hay que tener en cuenta que el polvo que se levanta del suelo cuando la gente salta, ahoga y produce alergias, resfriados y costras de polvoymoco en la nariz.

4. El frio.
Para los que no estamos acostumbrados, el frio sabanero del Parque Deportivo 222 puede enchoncharnos, por eso sentí que hacía falta una zona aclimatada dentro del festival pues vi mucha gente con frio buscando algo para calentarse diferente al café de Juan Valdez.

5. Kings Of Leon
Que falla, pero mucha gente se quedó esperando los éxitos de esta banda y además se fueron aburridos por las fallas de sonido que tuvo la presentación de los Lion.

6. “¡Guaro, Guaro, Guaro!”
Esta es una recomendación para el festival. Vale la pena controlar a los proveedores de ‘guaro guaro guaro’ porque más que proveer un servicio, siento que incomodaron constantemente al público. Además, entre guaro y guaro el ambiente pudo ponerse pesado y totalmente en contra de la filosofía del festival. Gracias a Dios no pasó nada.

7. Zona de Presa
Ojalá el próximo año el festival destine una zona de prensa para todos los medios que estén acreditados. Es más agradable para uno como periodista poder entrevistar, acceder a ruedas de prensa y tener un lugar donde estar conectado generando contenidos desde el lugar y no dos días después cuando ya todo acabó. Que falla que sólo Shock, Rolling Stone y Vice tenían lugares especiales.

Lo feo

1. Draco rosa.
El momento más agrio del festival vino por cuenta del puertorriqueño Robi Draco Rosa. Muchos sabemos que este rockero ha librado una lucha contra el cáncer pero el desprecio es difícil de aceptar. Acortó su presentación a quince minutos luego de decir que le resultaba irrespetuoso que la música de la tercera tarima violara su espacio, dejando una sensación altamente agridulce entre todos los fanáticos que querían verlo.

2 . La basura.
Aunque el festival haya destinado un personal para recoger la basura no hay excusa para que el público sea tan cochino. Había momentos que no se podía caminar por la cantidad de botellas, envases, plásticos, cajas, bolsa y muchas más cosas que la gente en medio de su viaje tiraba al piso. También que falla que con más de 50.000 espectadores la organización del festival no haya caído en cuenta de poner más tarros de basura. Entiendo la intención del reciclaje, pero también valdría la pena un personal que le indique a la gente como reciclar, la cultura que hay que tener con la basura y en dónde podían arrojar los desechos dentro del festival

3. Los carteristas.
Para el próximo Estéreo Picnic a los asistentes tienen que tener mucho cuidado pues por lo que escuché, los carteristas han hecho del festival su lugar de trabajo. Para que tengan en cuenta, usualmente son una pareja (hombre y mujer) que van robando, andan vestidos y con las manos muy largas.

No siendo más, aplausos para la organización del de Estéreo Picnic 2015 porque gracias al arduo trabajo de ellos, ofrecieron una fiesta impresionante. Por ahora me iré a recuperar el cuerpo y esperar que la escena de festivales y de conciertos en el país siga creciendo, porque para mí, este festival ya es un evento obligado al que tengo que asistir cada año.

Mira la fotos del Festival Aquí

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