Los negros también pueden tocar flauta

Los negros también pueden tocar flauta

En el barrio Vista Hermosa, ubicado al occidente de la ciudad de Cali, la población es en su mayoría mestiza, proveniente de departamentos de la zona andina como Cauca, Nariño, Antioquia y del eje cafetero. Existe muy poca población afrocolombiana. Ésta, tradicionalmente, se ha asentado en zonas planas del oriente de la ciudad, como el populoso sector del Distrito de Aguablanca. Vista Hermosa está ubicado en una zona de ladera o pequeñas lomas. Las características socioeconómicas del sector son de pobreza, con bajos niveles de escolaridad, desnutrición en la población infantil y altos niveles de desempleo en la población adulta.

Allí vive Carlos, un joven de 16 años. Él es el único joven afrocolombiano de su grupo de amigos, motivo por el cual ha sido objeto de burlas en repetidas ocasiones. Carlos es grande físicamente y a la vez tierno, con rasgos de timidez e ingenuidad. En una ocasión escuché que sus amigos lo llamaron despectivamente “gorila”. En un principio, él se molestaba y se alejaba del grupo, sin responder agresivamente ni hacer reclamos.

Últimamente Carlos ha asumido otra actitud; considera este apelativo como algo “normal”, como un sobrenombre cariñoso. Realmente no pareciera que hubiera en sus amigos mala intención, sino que expresan con su lenguaje una prevención racial incorporada y aunque aceptan a Carlos en el grupo, no dejan de verlo como alguien “diferente”. Esta es una situación que le genera a Carlos mucha confusión, pues los amigos de su misma edad no son como él; se esperaría que los amigos del barrio fueran como uno, pero él es negro, tiene 16 años y es muy grande, mientras que sus amigos son mestizos, -se consideran blancos-, tienen su misma edad y la estatura promedio de los adolescentes.

Todos comparten las condiciones socioeconómicas de pobreza, van a los mismos paseos, frecuentan los mismos lugares y asisten a la misma escuela; sin embargo, el ser “blancos” les hace suponer cierta supremacía sobre los negros, bajo el mito de ser mejores en ciertas actividades como las educativas.

Aunque de esta situación se puede inferir un ejemplo de dilema de estatus, éste se hizo más evidente cuando los muchachos debieron elegir el área en que querían capacitarse a través de un proyecto social desarrollado en el barrio. Casi todos escogieron música y baile; podían elegir entre aprender a tocar guitarra, batería, teclados, flauta o percusión, también aprender a bailar salsa, mambo o break dance . Escogieron un instrumento musical y algún ritmo para bailar, de manera que se fueron constituyendo los grupos. Carlos escogió música y esto fue sorpresivo para sus amigos, puesto que todos esperaban que escogiera baile, dado que los pocos “negros” que existen en el sector saben bailar salsa o break dance , y Carlos no debía ser la excepción.

Pero ahí no quedó el asombro. Una vez escogida el área musical, los amigos de Carlos se imaginaron que él quería aprender a tocar tambores y se inscribiría en el grupo de percusión. Pero Carlos escogió la flauta -porque es el instrumento que más le gusta y en el que tiene más habilidades-. Esta elección fue motivo de nuevas burlas sobre Carlos, pues el grupo no entendía que un “negro” tocara flauta, porque “naturalmente” no era para él, no era ni sería bueno para interpretar ese instrumento musical.

Para Carlos ha sido muy complicado manejar esta situación. De un lado está su gusto musical y su habilidad para interpretar la flauta, pero de otro lado está la presión del grupo que lo anima a que baile o toque tambores. Carlos sigue en las clases y efectivamente se destaca en ello. Él se debate entre la burla y el cariño de sus amigos, pues le gusta el sitio donde vive y los amigos que tiene, a pesar de sentirse extraño en este contexto.Como señala Hughes 1 en su artículo “Dilemas y Contradicciones de Estatus”, en algunos contextos, el color de la piel determina otras características del sujeto, de manera que cuando alguien nace y crece, el medio social le orienta para qué tiene o no habilidad, cuáles oficios deben o no realizar. También se fortalecen ciertos imaginarios sobre los lugares que deben habitar las personas de acuerdo con su color de piel, desconociendo que los asentamientos de los grupos poblacionales están determinados por otras situaciones.

En el caso de Cali, ha sido común que las poblaciones que provienen de zonas andinas se asienten en las laderas y las que provienen de la costa se asienten en zonas planas. Sin embargo, por otras situaciones como facilidades laborales o la existencia de redes familiares, existen negros en las laderas, aunque la población dominante es la mestiza. La familia de Carlos se asentó en un barrio de población mestiza, porque tuvo facilidades para obtener una vivienda en arriendo y estaba más cerca del lugar de trabajo del jefe de hogar, condiciones que primaron por encima de estar cerca de la población afrocolombiana, donde seguramente los chicos y los adultos pudieran sentirse más familiarizados.

Seguramente Carlos no superará el dilema de estatus que el medio social le asigna, y por el contrario, se esforzará no sólo por aprender a tocar la flauta, sino por ser el mejor del grupo y así ganar reconocimiento, y quizás, cambiar de estatus ante sus amigos. Pero que quede claro: “los negros también pueden tocar flauta”.

1HUGHES, Everett C. “Dilemmas and contradiction of status”, The American Journal of Sociology, juillet, Volumen L, No. 1, Pp. 353 – 359.
GOFFMAN, Erving. Estigma. La identidad deteriorada. Buenos Aires , Amorrortu Editores, 1.970

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