M.I.U.C.

M.I.U.C.

No sé si es la tan proclamada globalización. No sé si es la alienación del individuo. Tampoco sé si es un movimiento involuntario de los hombros, o un espasmo impulsado por el cerebro, cargado de estereotipos fijados por los medios fashion. Lo que sí sé, es que el “meimportaunculismo” está bastante difundido en nuestra (¿?) sociedad; tanto, que le hemos puesto ya unas siglas: MIUC. Tomo esta expresión de un amigo, quien la usa para referirse a cualquier asunto que le tenga sin cuidado. ¡Qué pena César!… pero si decidís denunciarme por derechos de autor, ¡MIUC!

El significado es bastante claro, por si antes no lo habían inferido; MIUC no son más que las siglas de Me Importa Un Culo. Y así es. Esta enfermedad, que parece ya crónica, se expande cual cáncer. Cada vez se ve más esa indiferencia, esa cara larga de “me tiene sin cuidado”, ese movimiento de los hombros que indican que el interlocutor no se interesa en lo mas mínimo por lo uno dice. En el pasillo de la universidad, en el aula de clase, en el bus, en la oficina, en la casa… nos invade el MIUC.

Considérelo así: A menos que la señora que tropieza mientras sube al Recreativos Ruta 6 (Bus -más bien pequeño- de transporte público de Cali) se golpee la nariz y le manche de sangre su camiseta blanca (y nótese que cada vez es más grave lo que tiene que pasar para que nos “mosquiemos”), a usted LIUC. Hasta se ríe… Y a aquel que le gusta andar con una y con otra, o bueno, a la que le gusta andar con uno y con otro (el/la típico/a araña, lo que caiga en las redes), LIUC los sentimientos del otro/a o del uno/a; y he aquí donde se agrava la situación. Porque, si a la gente LIUC los sentimientos del otro, ¿dónde queda la alteridad, el ponerse en los zapatos del otro/a?

Y esta enfermedad-actitud se manifiesta en todos los ámbitos de la vida. La corrupción no es más que una expresión llevada al límite del MIUC: roban porque no les importa a quién perjudican con su delito; y a nosotros NIUC que nos roben, pues al final, después de todo lo que joden con el cuento de la transparencia, siguen robando. Lástima…

Es bastante comentada esa actitud que tomamos cuando pasamos frente al televisor y vemos que hubo una masacre en cualquier pueblo en donde cada rato hay masacres (Y pilas, que Cali es pueblo grande, pero pueblo al fin y al cabo): “¡Uy que cagada!… ¡Es horrible!”. Pero en realidad MIUC, pues no nos toca, no mataron a ningún conocido, familiar o amigo.

Mucho cuidado, que esta enfermedad es altamente infecciosa; además es endémica, epidémica, crónica, aguda, severa… y todo lo que se le ocurra, pues si cuadra como “Le Importa Un Culo”, “Me Importa Un Culo”, “Nos Importa Un Culo”, “Te Importa Un Culo”, vaya usted a saber qué otras implicaciones puede tener en la vida.

Claro que, mucha gente dirá al leer esto: “¡MIUC!”

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