Querido yo de hace 10 años

Querido yo de hace 10 años

dearme

Por Alejandra González Díaz
@alegondiaz

Acuérdese por un momento lo que era tener 13, 14 o 15 años, estar en plena adolescencia, sentirse raro en un cuerpo que parecía cambiar cada mes, e incluso, cada semana. Recuerde cuando ya no se sentía tan parecido a todos sus amigos de la primaria porque de hecho, le gustaban cosas muy diferentes, aunque prefería (en ocasiones) hacerse él o la loca porque por encima de cualquier cosa, quería tener un grupo donde encajar y compartir.

Por supuesto, cómo olvidar esa primera traga colegial que le hacía sudar las manos cuando la veía. Ahora piense, ¿si pudiera decirse algo a sí mismo en ese entonces, con la sabiduría de ahora, qué se diría? Esa es la idea de la brillante campaña de Youtube con la que celebraron el Día Internacional de la Mujer titulada #DearMe.

Bloggueras de todo el mundo como Michelle Phan, Laci Green, Hannah Hart, entre otras, grabaron los mensajes que se darían a sus versiones más jóvenes y sorprendentemente, en medio de las diferentes historias de cada una, existen cuatro puntos en común que voy a ampliar a continuación, porque creo que más que un ejercicio de introspección es una forma de usar nuestro aprendizaje para aconsejar a quienes empiezan a atravesar esta etapa y también para inspirarnos:

— Acéptate como eres. Es cierto que es más fácil decirlo que hacerlo. Hay cosas de ti misma  que detestas y muchas otras que piensas que están mal. No estás mal o bien. Aunque aún no puedes verlo bien ahora, tienes virtudes y defectos, historias, talentos y miles de cosas que te hacen maravillosa y única.

— Deja de compararte con los demás. Bueno, esto es algo que muchos siguen (o seguimos) haciendo en la adultez, pero con el tiempo entenderás que no vale la pena compararse con alguien que también se compara con alguien más. No puedes comparar cosas que son diferentes, como no puedes comparar una manzana con una pera. Tú eres diferente. Tú eres tú.

— El dolor, la angustia y esas sensaciones desagradables, van a mejorar. Prometido. En este momento no puedes verlo, pero con algo de perspectiva verás que muchas de las cosas y de las personas que te preocupan ahora, realmente no valen la pena. No es el fin del mundo.

— No dejes que nadie te haga sentir menos de lo que eres. Vas a toparte con gente que de alguna u otra forma te va a atacar en uno de tus puntos más sensibles: tu autoestima. No los escuches, ninguna de esas críticas o comentarios abusivos son ciertos. ¿A quién le importa cuánto pesas? O ¿cuánto mides? O ¿cuántos amigos tienes en Facebook? Eres mucho más que esas cosas, no dejes que nadie te haga creer lo contrario.

Como todos sabemos, viajar en el tiempo es un sueño que aún no ha sido alcanzado y por más que quisiéramos decirnos todas estas cosas para evitarnos ciertos dolores, es gracias a ellos que empezamos a convertirnos en quienes somos ahora, aún imperfectas, aún en la búsqueda, pero ahora un poco más seguras que sin importar lo que venga, estaremos bien.

Por último, no dejen de hacer el ejercicio, solo para darse cuenta cuánto han crecido y aprendido en estos años.

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