Yo soy Charlie en el país de mierda

Yo soy Charlie en el país de mierda

charlie

Ilustración: Xtian

Por Juan David Garzón
@Juandescribe

Si el título condicionó su lectura de este texto mi querido y apreciado lector, no siga, se va a enterar que esta semana en Colombia mataron cuatro niños a sangre fría con disparos en la cabeza en el Caquetá, pero como ellos no son Charlie Hebdo, pues nadie se indignó ni habló sobre la libertad y la vida.  Así que como dijo Cesar Augusto Londoño en el fatídico día de la muerte del gran colombiano Jaime Garzón, “…Y en un momento les tendremos las mejores entrevistas de Heriberto de la calle… ¡País de mierda!”.

Aquí Charlie Hebdo consumió las fibras más íntimas de los “filántropos” del social media que creen en la libertad y la vida. Se dividieron los que eran y los que no eran, se derramaron emoticones de lágrimas, se generaron grupos, se promocionaron tendencias en Twitter, se pasaron los días y las noches discutiendo sobre la falta de tolerancia a la libre expresión y la poca consideración de algunos grupos extremistas.  La mayoría exigían el peso más crudo de la justicia para los que atentaron contra éste diario francés, que intenta tener la razón mediante caricaturas que todos sabemos generan una reacción sea cual sea.

No obstante, ¿dónde están estos filántropos de Facebook exigiendo justicia por los cuatro niños muertos con disparos en sus cabezas en la vereda el Cóndor? ¿No hay emoticones con lágrimas para ellos? ¿No hay Je suis XXX?  Dice el papa Francisco, “cuando uno hace algo, tiene que esperar una reacción” ¿pero los niños qué hicieron?

Aportar para la construcción de un orden social basado en el respeto de la humanidad, de la vida, es demasiado valioso y habla muy bien de los filántropos de social media. Pero es hora que dejemos de ver los problemas y los temas por el nivel de popularidad que estos puedan tener. Si la señorita Colombia logra ser Miss Universo, es hermosa, si no, no. Si Falcao es goleador, es el mejor, si no, ya dudan de él. Si las cosas vienen de Europa o Estados Unidos, son más importantes, si no, son parte del paisaje.

Dejemos atrás tanta santa palabra en redes sociales que nacen desde una indignación creada por estrategias en social media, por influenciadores de marcas o por oportunistas en promoción de temas. Dejemos de mirar el mundo por la ventana más grande y miremos la puerta entre abierta que tenemos aquí, pues también merece despliegues y acciones sociales significativas. Dejemos atrás este país de mierda que nos quedó con la partida de Jaime Garzón.

 

Comments

comments