El tigre y la nieve

El tigre y la nieve

En un ambiente trágico, como lo es la guerra, también cabe la poesía. Ésta parece ser la premisa del director italiano, actor y guionista Roberto Benigni, el mismo que fue aclamado por dirigir “La vida es bella” y quien ahora ha encontrado en el marco de la violencia y la tragedia un espacio para el amor, la esperanza y la poesía. 

En esta película es evidente el homenaje que hace Benigni a Chaplin, particularmente a “Luces de la ciudad”, una obra maestra del director, productor y comediante inglés. Sin embargo, cuando le preguntan esto al director Benigni, él responde: “Sí, la verdad es que yo le tengo que dar las gracias a Chaplin, como Chaplin se las tiene que dar a Cervantes”. Sin duda, una gran influencia que se presenta en la pantalla, pero que en algunos momentos hace repetitiva su propuesta cinematográfica, por el gran parecido con su anterior película.

Más allá de ser un homenaje o no, más que catalogarla como una comedia blanca, lo que aquí se puede decir es que la historia llega y hace remover sensaciones propias del ser humano, como llorar y reír. En palabras del director: “En esta comedia hay un elemento de mucha fuerza: el valor de ir más allá del horror. Mirarlo a la cara y no fingir que no existe”.

Dirección: Roberto Benigni.
Italia, 2005.

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