Los colores de la montaña compite en el 58º Festival de Cine de San Sebastián

Los colores de la montaña compite en el 58º Festival de Cine de San Sebastián

Escogida en la sección Zabaltegi-Nuevos Directores, una de más importantes del Festival, el filme colombiano competirá junto a otras 16 producciones del mundo por 90.000 euros que se disputan las cintas de realizadores que presentan su primera o segunda película, que no haya figurado previamente en ninguna competición internacional. Los colores de la montaña, guión y dirección de Carlos César Arbeláez, es una producción de Juan Pablo Tamayo con la producción ejecutiva de Julián Giraldo, que se estrenará en las salas de cine en Colombia antes de finalizar el 2010. Esta película que ganó Cine en Construcción en el pasado Festival de Cine de Toulouse, Francia, cuenta con el decidido apoyo de RCN Cine y e-nnovva.

Del 11 al 27 de septiembre se llevará a cabo el 58º Festival Internacional de Cine de San Sebastián – Donostia Zinemaldia, el evento cinematográfico de mayor repercusión en el cine latinoamericano que busca ventanas internacionales y uno de los más importantes del mundo por su clasificación triple A. El Festival cuenta con diversas secciones donde se destacan la Selección Oficial, Horizontes Latinos, Made in Spain y Zabaltegi; esta última, donde se encuentra Los colores de la montaña, se divide en tres apartados: perlas, nuevos directores y especiales.

La cinta colombiana, que cuenta con co producción panameña, nos narra la historia de Manuel, de 9 años, quien tiene una vieja pelota con la que juega al fútbol todos los días en el campo. Sueña con llegar a ser un gran guardameta. Y el sueño parece que se cumple cuando, Ernesto, su padre, le regala un balón nuevo. Pero un accidente inesperado hace que el balón caiga en un campo minado. A pesar del peligro, Manuel decide no abandonar su balón… Convence a Julián y a Poca Luz, sus dos mejores amigos, para que juntos lo rescaten. En medio de las aventuras y los juegos infantiles, los signos de un conflicto armado empiezan a aparecer en la vida de los habitantes de la vereda “La Pradera”.

La violencia y el conflicto rural son temas inherentes a una Colombia compleja, pero las formas de abordarlo y de humanizarlo son muchas, y muchas más desde la perspectiva de los nuevos realizadores, que evidentemente cuentan con una sensibilidad especial, y allí está el logro mayor de Los colores de la montaña.  “Escogí el punto de vista de los niños porque me da una oportunidad de crear un vivo contraste con el mundo irracional y absurdo de los mayores. Y este contraste, me ha permitido dejar mucha violencia “fuera de cuadro”,  sugerida, por ejemplo, a través de los sonidos, de los silencios, lo que sin duda la hace más efectiva que mostrarla de una forma explícita”.

La película, rodada en la provincia de Antioquia, ubicada en la zona andina de Colombia, donde las montañas -verdes y enormes- han moldeado la cultura de esta región, es una producción que genera interés en muy diversos públicos. Lo certifica la selección en San Sebastián y lo revelan las palabras del director “Podría decirse que Los colores de la montaña es una reflexión, de una parte de la violenta realidad colombiana, desde el sentimiento, desde la perspectiva de la infancia. El balón de fútbol sobre el campo minado, -un leitmotiv a lo largo del filme- es al mismo tiempo un símbolo de nuestra dura y absurda realidad, que a la vez tiene resonancias universales”.

El Festival de San Sebastián ha dado a conocer en Zabaltegi-Nuevos Directores, a lo largo de las dos últimas décadas, a numerosos realizadores que han seguido importantes trayectorias y cuya obra posterior ha participado en la Sección Oficial del certamen y en los más prestigiosos festivales del mundo.

Con seguridad el colombiano Carlos César Arbeláez es otro de esos nuevos directores, que gracias a una voz propia y a su primer largometraje, Los colores de la montaña, dará de que hablar…

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