#Reseña: El Abrazo de la Serpiente

#Reseña: El Abrazo de la Serpiente

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De un hombre que para salvarse debía aprender a soñar

Sorprende, primero que todo, la impresionante selva del Amazonas que envuelve a los personajes. Una selva contada a blanco y negro porque si se dignara presentar todos sus colores sería abrumadora y acabaría por tragarse a la historia y a los espectadores.

El abrazo de la serpiente es una película Colombiana de gran factura, lo sabemos desde el primer fotograma, desde la introducción cuando vemos llegando al explorador Theodor von Martius con su fiel ayudante Manduca, a la costa del río a su encuentro con Karamakate. La fotografía es preciosa y cuidada hasta el más mínimo detalle, el casting y las actuaciones de los actores blancos son acertadas en contraste con las de los actores indígenas, que simplemente son magistrales. Se nota en cada uno de los detalles (el uso de varias lenguas nativas e idiomas extranjeros, en el vestuario, en la utilería) la rigurosa investigación de Ciro Guerra, que tomó más de cinco años en llevarse a cabo.

Las referencias cinematográficas y literarias de “El abrazo de la serpiente” no podían ser menores, en ella encontramos ecos de “Fitzcarraldo” por Werner Herzog, “Odisea 2001” de Stanley Kubrick, “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad, “Apocalipse Now” de Francis F. Coppola, “La Vorágine” de José Eustasio Rivera y de “La guerra del fin del mundo” de Mario Vargas Llosa, entre muchas otras que posiblemente se me escapan en éste momento.

La historia es sencilla: A través de dos líneas de tiempo, con una separación de 40 años, dos exploradores recorren el Amazonas buscando una flor ancestral. La primera vez un joven Karamakate se encamina con el palúdico Theodor Von Martius y Manduca río abajo. Karamakate vive solo desde que colonos quemaron su aldea cuando era niño y regresa con Von Martius para reunirse con ellos de nuevo. En la segunda línea temporal Karamakate viejo se encamina con el explorador estadounidense Evan para buscar de nuevo la flor ancestral. Karamakate ha perdido los recuerdos y en su nuevo viaje busca recuperarlos. Para los cuatro protagonistas el viaje por el río es un viaje interior. Una guerra interminable entre valores occidentales y sabidurías ancestrales. Entre quienes creen que se las saben todas gracias a la ciencia y a la tecnología y quienes gracias a su estrecha relación con la naturaleza han aprendido a convivir en armonía con el mundo hostil y salvaje de la selva.

 

Escrito por: Alexander Giraldo

 

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