Entre el vértigo y la pluma

Entre el vértigo y la pluma

Inventa palabras como ciudarnícola o lectoescrituraleza con un discurso propositivo que nos incita a reconocer la riqueza del lenguaje.

Luego de entretenernos, el objetivo de un libro es llevarnos a una reflexión certera de la existencia. Si el autor propone distintos caminos para hacerlo gozando de la lectura y la escritura, la experiencia es enriquecedora. Con ideas claras y contundentes, Miguel Fernando Caro nos comparte su curiosidad literaria a través su propia bitácora como “aprendiz caminante en el planeta Tierra”. Inventa palabras como ciudarnícola o lectoescrituraleza con un discurso propositivo que nos incita a reconocer la riqueza del lenguaje.

Director de la Fundación Escribir No Muerde, Caro nos invita a participar de “esa hermosa relación donde todos somos discípulos y maestros”: un Diálogo de Saberes. Desde allí, ha creado actividades didácticas que buscan relacionar a los jóvenes con los libros, la lectura y la escritura, buscando transmitir su gusto por la lectura con quienes comienzan su experiencia con los libros.

En sus páginas encontramos los comentarios y las opiniones de los estudiantes presentes en distintos talleres. En ‘Treinta minutos’, por ejemplo, ¿qué escribiría usted antes de morir en ese mismo tiempo?

Son experiencias en las que además de buenos ejemplos de ejercicios literarios, encontramos cuestionamientos hacia la sociedad, el gobierno y su manejo de la educación.

Miguel Fernando Caro Gamboa
184 páginas
Independiente

Comments

comments

Leave a Reply

*