Alicastro

Alicastro

AlicastroUna escena tan cotidiana como la de un niño embobado viendo tocar un músico en un centro comercial, fue lo que vivió Alicastro hace más de 20 años, cuando en ese momento se dio cuenta de que lo suyo era la música. Se inició con el piano clásico, toques ante la familia, interpretaciones de maestros de la música clásica. En fin, pasó por donde muchos lo han hecho.

Llegó la adolescencia y con ella la guitarra eléctrica y cargada de rebeldía, de esas ganas de experimentar por géneros que reflejaban independencia (“ya soy grande”). Tocaba U2, Sabina, Metallica, etc., y entre toque y toque con los amigos se enamoró de una “vieja”, fue ahí donde se sintió cor­to, no había letra de canción de algún artista de esa época que reflejara esos trasnochos, esas soñadas, esos anhelos, ese desamor de no tenerla. Ese corazón frustrado fue el que empezó, cual partida de scrabble, a organizar letras de canciones expresando todos esos sentimientos.

Entre amanecidas en bares, clases en el Conservatorio Musical y conciertos de rock fue puliendo esa personalidad musical que iba a obligarlo a buscar ese sueño, el sueño de ser músico. En contra de muchos pronósticos, emigró al país de los estados americanos, es­pecíficamente a Miami en donde con guitarra en mano y su sueño bajo el brazo empezó a to­car (muchas) puertas hasta que estas se abrie­ron.

Recientemente y bajo el sello de Sony/BMG acaba de lanzar su primer disco Todo Vale, trabajo que reúne 11 canciones que hablan de sueños, sentimientos y vivencias que cualquiera de nosotros puede vivir o ha vivido, ambientadas en ritmos rock pop y que permi­ten darle la fuerza necesaria a esas vivencias. Desempolve esos sueños archivados escu­chando su primer sencillo “Uno nunca sabe” en http://www.myspace.com/alicastro.


na escena tan cotidiana como la de
un niño embobado viendo tocar
un músico en un centro comercial,
fue lo que vivió Alicastro hace más
de 20 años, cuando en ese momento se dio
cuenta de que lo suyo era la música. Se inició
con el piano clásico, toques ante la familia,
interpretaciones de maestros de la música
clásica. En fin, pasó por donde muchos lo han
hecho.
Llegó la adolescencia y con ella la
guitarra eléctrica y cargada de rebeldía, de
esas ganas de experimentar por géneros que
reflejaban independencia (“ya soy grande”).
Tocaba U2, Sabina, Metallica, etc., y entre
toque y toque con los amigos se enamoró
de una “vieja”, fue ahí donde se sintió corto,
no había letra de canción de algún artista
de esa época que reflejara esos trasnochos,
esas soñadas, esos anhelos, ese desamor de
no tenerla. Ese corazón frustrado fue el que
empezó, cual partida de scrabble, a organizar
letras de canciones expresando todos esos
sentimientos.
Entre amanecidas en bares, clases en
el Conservatorio Musical y conciertos de rock
fue puliendo esa personalidad musical que iba
a obligarlo a buscar ese sueño, el sueño de ser
músico. En contra de muchos pronósticos,
emigró al país de los estados americanos, específicamente
a Miami en donde con guitarra
en mano y su sueño bajo el brazo empezó a tocar
(muchas) puertas hasta que estas se abrieron.
Recientemente y bajo el sello de
Sony/BMG acaba de lanzar su primer disco
Todo Vale, trabajo que reúne 11 canciones que
hablan de sueños, sentimientos y vivencias que
cualquiera de nosotros puede vivir o ha vivido,
ambientadas en ritmos rock pop y que permiten
darle la fuerza necesaria a esas vivencias.
Desempolve esos sueños archivados escuchando
su primer sencillo “Uno nunca sabe”
en http://www.myspace.com/alicastro.

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