BOMBA ESTÉREO: Del trópico fino y otras historias

BOMBA ESTÉREO: Del trópico fino y otras historias

Foto: Lina Botero

Yo le digo qué es Elegancia. Elegancia es saber hacer un álbum independiente. Es saber que primero se reúnen todas las vivencias y todas las experiencias, y luego se exploran las notas musicales para contarlas en canciones. Elegancia es saber meter el folclor colombiano, la profundidad de un viaje electrónico y el sabor tropical en un álbum de 11 canciones que siguen teniendo ese fuego que tanto nos enloqueció.

El pasado 27 de octubre, en Cali, en esta ciudad caliente que ya no se cree tanto el cuento de ser solamente una ciudad salsera, se vivió un retumbar sicodélico. En un escenario rodeado de más de1500 personas, Cali sonó en vivo gracias a la agrupación que está dando de qué hablar. Bomba Estéreo.

Mientras se amontonaba un grupo fiel de seguidores casi religiosos de la buena música, Mr. Bleat de la ciudad de la eterna primavera, se encargó de entonar el cuerpo de todos y cada uno de los feligreses.

Zalama Crew prosiguió con un toque que auguraba sabrosura. En medio de un bosque tropical salieron a cantar esos grandes de la música urbana, jugando a ser personajes de otros mundos que venían a gritarle en el mejor sentido de la palabra a mi Cali bella.

Cali sonó en vivo.

Mientras se alistaban los dueños del trópico fino, Uproot Andy de Nueva York se encargó de llevar la sabrosura que tanto nos atrae de esa segunda Kasa : Mi kasa Bar, a la que le hemos agradecido todos y cada uno de los eventos culturales de estos últimos años. Puro bullerengue, cumbia y la mejor fusión de música colombiana hecha por un extranjero.

La gente, hasta ese punto, la tenía clara. Este evento fue para pasarla bueno.

Y entonces se sintió una pausa. Una pausa que no tardó mucho pues las luces se tornaron tenues hasta evidenciar que se estaba en un trópico, en una mistura de selvas, junglas y bosques en plena ciudad caleña.

En el fondo, una voz psicodélica que retumbó en los tímpanos del público. Con un vestuario inspirador por parte de Li Saumet, y una actitud de trip trip trip, de Simón Mejía, Kike Egurrola y Julián Salazar, la elegancia tropical se empezó a sentir.

En las pantallas que recorrían el ambiente de Bomba Estéreo, pudimos ver unas imágenes de parlantes llenos de color que nos recordaba que estábamos haciéndole un elogio a la música. Un parlante que quiso estallar en medio de palmas y luces de diferentes auras.

Muchas personas. Lo juro, eran muchas manos alzándose al ritmo de una música extraña pero entrañable. Una mujer de vestido blanco lleno de flores estaba poniendo a bailar a hombres y mujeres a punta de psicodelia y champeta.

Ese 27 de octubre, fue una revolución llena de sabor. Porque pudimos deleitarnos de una agrupación que se toma una pausa para pensar en el aspecto que le regalarán al público, una agrupación que se toma el tiempo de jugar con las emociones de un público sudoroso.

Eso fue esa noche. Una noche de locura al ritmo de otra agrupación que se la juega por llevar afuera de nuestro país un álbum BIEN HECHO.

En últimas, lo que nos queda es el hecho de que en Cali sí hay público. Es el hecho de que nos estamos formando para consumir nuestra propia cultura, nuestro propio arte. Y poco a poco, cumpliremos con la labor de hacer que esa escena musical colombiana, se convierta en una buena, y renombrable INDUSTRIA.

  


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