Andrés Correa: Pura prueba y error

Andrés Correa: Pura prueba y error

Nominado a los Premios Shock, con Cabas, Julio Nava, Andrés Cepeda y Karol Márquez, pasó a la primera fase de Rock al Parque 2005. Ya tocó en el Jorge Eliécer Gaitán y sus canciones han servido para la musicalización de series y novelas de RCN.

Una muestra de que uno puede hacer lo que quiera en la vida, que se puede soñar despierto; es más, vivir de ello, disfrutándolo y rompiendo el paradigma de la plata, que desde ahora pierde vigencia, es lo que hace Andrés Correa. Tiene 26 años, estudió música en las universidades Central y del Bosque, nunca terminó su carrera; hincha del América, un man tímido, muy sencillo y honesto, que hace parte de la nueva generación de artistas que poco a poco empiezan a sonar en las emisoras y que lentamente se van dando a conocer.
Nominado a los Premios Shock, con Cabas, Julio Nava, Andrés Cepeda y Karol Márquez, pasó a la primera fase de Rock al Parque 2005. Ya tocó en el Jorge Eliécer Gaitán y sus canciones han servido para la musicalización de series y novelas de RCN como Todos quieren con Marilyn, Francisco el matemático, Amor a la plancha y La costeña y el cachaco. Además el cabezote de la serie Pandillas guerra y paz era una canción de Andrés: “Utópico de cáncer”. De esta experiencia Correa afirma: “Mucha gente escuchó mis canciones sin saber que estaban escuchando mis canciones y olvidó mis canciones sin saber que estaban olvidando mis canciones”.
Lo han acompañado en la grabación de sus discos gente como Pablo Bernal, músico de Carlos Vives, y María Teresa Suárez en la elaboración del video de la canción “Monstruo”, un trabajo hecho con crayolas a través de la sucesión de 5.000 dibujos hechos a mano. Ellos y muchos más lo hacen totalmente gratis porque creen en Andrés, en su trabajo. A
este tipo cualquier persona le daría posada en su casa porque irradia alegría, transmite la sensación de los que hacen lo que les gusta; condenado al éxito, como diría Facundo Cabral.
Las letras de Andrés Correa hablan de todo: de la ciudad, la calle, la soledad, el país, el conflicto, la literatura. El primer disco —Utópico de Cáncer— hace énfasis en el romanticismo. En el segundo disco —Prueba y error— profundiza aún más en este tópico, pero entra a jugar un papel muy importante lo platónico, concretamente en cosas de pareja. El género de sus canciones es el pop y el rock involucrando cierto nivel de experimentación, pero sin dejar de ser música que le llega a la gente. Se dedica a la música simplemente porque no sabe hacer nada más. Tampoco le interesa algo distinto a sacar la guitarra, cerrar lo ojos y tocar, sin importar si es con un parche de 6 personas en La Tertulia de Cali, en un bar en la Candelaria o en el Jorge Eliécer Gaitán lleno “hasta las tetas”. Aunque sus canciones hacen erizar a más
de uno y su voz es de gente elevada, Andrés dice que es más letrista que músico. “No es que experimente y aporte algo nuevo en cuanto a armonía, pero con las letras trato de jugar y lograr algo nuevo con eso…”.
A la gente le extraña que un tipo tan simple ya tenga dos discos, que sus canciones suenen en las emisoras y su video artesanal lo pasen por televisión nacional. Pero él atribuye todo esto al trabajo constante: “Colombia es un país muy agradecido con la constancia. Disco tras disco conozco más periodistas, más emisoras, más managers”. En nuestro país se vive con la idea que el que no le pega a las matemáticas es bruto y que el Ingeniero o el Médico es inteligente;
sería seguir con la lógica de Pambelé –es mejor ser rico que pobre–. Por lo tanto se dice que estudiar artes, andar con su instrumento a la espalda, en bus o a pie, con el pelo desordenado y hablando de historias de amor es para perdedores. “Me siento muy contento de ser yo, de ser un tipo triste y nostálgico. Por ejemplo yo no levanto mucho, pero bacano hacer canciones para gente que no levanta”. Andrés triunfa y se emociona cuando alguien le escribe, cuando lo llaman y le dicen “qué chimba tal canción”, eso le sube el ánimo. Y de esa forma hace amigos en todo lado, los cuales le ayudan y asisten a sus toques. Andrés es amigo de todo el mundo.

Comments

comments