#Entrevista: Angélica Blandón

#Entrevista: Angélica Blandón

Fotografía por Lucas Cristo

Fotografía por Lucas Cristo

Fuerte, sincera, talentosa y muy realista son los adjetivos con los que podemos describir a esta actriz, que desde hace 19 años ha logrado conmover al público colombiano con personajes inolvidables que ha representado en el teatro, la televisión y recientemente en el cine. Inició su carrera en el grupo de teatro Rapsoda, dirigido por Patricia Ariza de la Corporación Colombiana de Teatro y ha construido su arte paso a paso con la guía de diferentes maestros colombianos y del extranjero, quienes le han aportado una visión clara de una profesión que así como puede otorgar una gloria repentina puede ser muy desagradecida con el paso del tiempo. Dice ser fanática de series de televisión y de películas, en las que sigue a sus actores favoritos como Jessica Lange. Lleva 10 años de la mano de Victoria Hernández quien ha sido durante todo este tiempo su mentora y ahora su Directora de teatro. El Clavo entrevistó a esta actriz que dejó entrever ese universo maravilloso que la rodea, donde hay teatro, literatura y muchos sueños por cumplir.

Fotografía por Lucas Cristo

Fotografía por Lucas Cristo

¿Por qué decidió ser actriz?

Creo que la actuación me eligió a mí. Desde muy pequeña disfrutaba entretener a las visitas de mis padres; me maquillaba, me ponía toallas en la cabeza para parecer que tenía el pelo largo y me sentía otra persona; también declamaba poemas o repetía frases dichas por otros. Ahora creo que con mi trabajo también puedo ser la voz de muchos que no se atreven a hablar. El teatro, por ejemplo, se ha convertido para mí en el escenario perfecto para hacer catarsis sobre muchos temas. En “Sueño Con Revólver” hacemos una reflexión sobre el planeta y sus recursos, sobre cómo estamos los seres humanos viviendo nuestras vidas cada día más solitarios.

¿Qué es lo más difícil de su profesión?

Ahora en la televisión resulta difícil crear personajes, ya que a la gran mayoría les dan diálogos muy débiles. Siento que en algunos casos en vez de ir hacia adelante en la estamos retrocediendo. También es difícil interactuar con todos estos actores que se hacen llamar “naturales”; no hay duda de que muchos resultan talentosos y que tienen algo de verdad, pero luego son pocos los que trascienden porque son pocos los que deciden tomarse esta profesión como algo serio en la que hay que investigar y estudiar. Siento que mucho productor no respeta nuestro trabajo y por ende a nosotros mismos nos cuesta creernos que somos fundamentales dentro de esta industria. Los verdaderos actores están hechos de una materia especial y escasa, no todos fueron tocados con ese polvillo mágico.

Si no fuera actriz, ¿qué otra profesión ejercería? 

Sería Carpintera.

¿Le molesta que la miren a veces más como una cara bonita que como una actriz de carácter?

Para nada, la cara bonita dura poco y por ahora la estoy aprovechando y el carácter para siempre; ese aún me lo estoy formando. Además tampoco es que yo sea tan bonita.

Fotografía por Lucas Cristo

Fotografía por Lucas Cristo

 

¿Cuál cree usted que es el poder que tienen los actores en la sociedad?

Tenemos un papel importante porque mucho de lo que decimos es escuchado y en ocasiones logra tocar corazones o trasformar mentes, por eso es necesario contar con más actores preparados y conscientes como país y como sociedad. Los actores como cualquier otro artista tenemos el deber y casi la obligación de construir una posición política con la sociedad.

¿Cómo usted considera que deben formarse los públicos para que consuman propuestas alternativas como el  teatro y el cine independiente?

Creo que la única forma es continuar haciendo el trabajo de manera responsable con el público. Es falso que las personas sólo consumen telenovelas bobas, películas chistosas, o teatro de cabaret. El público no es bobo y también se fatiga.

¿Se puede vivir del arte?

Se puede, muchos lo hacen, peo, ¿qué es Arte? Muchos consideran “arte” a un reguero de palos en el centro de una habitación.

¿Usted qué opina de las personas que sueñan con ser actores sólo para pertenecer a la farándula? 

Que se terminan operando todo menos el cerebro, que es el más divertido de operar; sólo necesitan libros y una estructura, además de criterio. Ese farandulero termina siendo una casa bonita con las luces encendidas pero sin nadie adentro.

Fotografía por Lucas Cristo

Fotografía por Lucas Cristo

¿Usted cómo maneja la fama?

No me considero una persona famosa.

¿Para dónde va el cine colombiano?

No lo sé con exactitud,  espero que tome mejores y más variados caminos, hemos vivido transformaciones en el leguaje, en nuestras historias y en la manera cómo se cuentan. Hoy tenemos los ojos de muchos festivales puestos en nuestras películas, pero necesitamos es más gente pagando la boleta porque de otra manera esto nunca será sostenible. Espero que algún día cercano sepamos contar películas más íntimas y no sólo las historias de los pueblos y sus guerras —que son fundamentales para la historia de un país— sino también sobre las ciudades y sus gentes, o simplemente sobre las relaciones humanas.

¿Cómo se ve dentro de 10 años? 

Haciendo lo mismo, pero mejor.

¿Qué consejo les daría a los jóvenes que nos leen y que quieren ser artistas?

Que primero sean personas, que se llenen de experiencias por el mundo, que no dejen de sorprenderse nunca, y que siempre tengan algo para decir.

¿Cuál será el aporte de los actores en un posible post-conflicto?

El aporte será el hacer memoria, el que la gente no olvide. Un país sin memoria se ve obligado a repetir los errores. También  podemos ayudar a superar el dolor por medio de nuestro trabajo; por ejemplo lo sentí con “Labio de Liebre” la obra de Fabio Rubiano, de la cual nunca entendí por qué el público podía reírse de algo tan profundamente doloroso, pero allí es donde radica la magia. Podemos  recordarle al público de lo que ha sido víctima o de lo que es victimario sin necesidad de dar discursos aburridos; sin que se sientan atacados.  Pero además también debemos ser constructores de paz desde nuestro discurso, ser consecuentes con nuestros actos.

Bonus:
Un libro: Las Mil y Una Noches.

Una canción: Coincidir de Macaco

Un actor: Mads Mikkelsen

Una película: Spring, Summer, Fall, Winter… and Spring, de Ki-duk Kim

Un momento: El segundo antes de decir el primer texto en el teatro.

La felicidad es: Viajar en familia.

¿A quién o a qué le daría clavo y por qué?: Le doy clavo al Distrito y a sus construcciones nocturnas que me taladran el sueño.

 

Entrevista realizada por Luis Gaviria  @luisgaviria226

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