Andrea Buenaventura: una empresaria en su salsa

Andrea Buenaventura: una empresaria en su salsa

Andrea Buenaventura art

Por Luis Gaviria
@luisgaviria226

Lleva el apellido de una de las familias que más relación ha tenido con el arte en este país. Visionaria, disciplinada y sobretodo amante de la cultura, esta empresaria es la prueba de que en Colombia sí se puede hacer empresa desde el arte.

Graduada en la carrera de Hotelería y Turismo y con una hoja de vida que da fe de su excelente trabajo en el sector público y privado, Andrea Buenaventura ha creado el que es considerado el show artístico más importante y de mayor calidad de todo el país, que no sólo es un referente de éxito comercial sino que tiene en su haber un impacto positivo que rescata la identidad, el orgullo y el amor por una ciudad que lamentablemente ha sido golpeada por todos los flagelos sociales que puedan existir. Ella nos abrió el telón de su carpa y nos compartió la historia de un proceso empresarial que con mucho esfuerzo y trabajo ha puesto a delirar a todo un país y al mundo. Alisten sus zapatos de baile, porque es hora de conocer el show de Delirio.

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¿Cómo nació la idea de montar Delirio?

Delirio nace de la relación íntima que tiene Cali con el baile de la salsa, ciudad que alberga a más de 3 mil bailarines profesionales formados en las más de 56 escuelas dedicadas a este arte. Digamos que en ese tránsito de mi vida, de estar en el sector público y luego en el privado descubrí que tenemos en la región y en el país enormes potenciales en materia de productos culturales y turísticos. He vivido de primera mano la lucha de los directores de las escuelas de salsa, con los que tengo una relación muy directa y supe cuáles eran sus necesidades. Fue así que junto con tres amigas, cada una especialista en diferentes campos de la economía, decidí montar un  spectáculo que mostrara esa identidad rica que tiene la ciudad de Cali, con la más alta factura y calidad posibles. Así nace Delirio.

¿De dónde nace el nombre de Delirio?

Resulta que cuando estábamos haciendo nuestro primer brief de mercadeo y publicidad nos preguntamos qué era lo que queríamos que el público sintiera cuando viera el show. La respuesta fue que se erizara, que llorara, que se emocionara y que se le conmocionaran todos los sentidos. Que si el espectador era de Cali se emocionara por el orgullo de ser caleño; que si era de otra región del país, lo hiciera por ser colombiano, y que si era extranjero
por el placer de ver tantas virtudes artísticas. Entonces la palabra que más se ajustaba a ese concepto de la conmoción de los sentidos era “delirio”.

¿Qué es lo que hace al espectáculo de Delirio tan único?

Delirio tiene una particularidad la cual es que está hecho en Cali. Eso tiene unos referentes muy interesantes, ya que la combinación del baile de la salsa, con el arte circense y la música, hace que tenga un sabor muy especial. Nadie antes se había atrevido a hacer algo semejante en la región.

¿Cuál es el impacto social que tiene Delirio en Cali?

Hay uno medible el cual son las cifras que el show arroja. Por ejemplo, con la puesta escena de Mulier, hubo 480 personas dentro de su colectivo de trabajo. Esto mueve la economía, genera recursos y aporta a la calidad de vida de muchos caleños. Sin embargo, considero que el mayor impacto radica en que Delirio se convirtió en un referente de la identidad cultural de la ciudad, que aporta orgullo y sentido de pertenencia. Estos valores generan confianza en los inversionistas locales y de afuera, que ven a Cali como una mina de talento y oportunidades.

¿Qué tan difícil es montar empresa cultural en Colombia?

Muy difícil. Para que la cultura sea rentable debe convertirse en un producto, el cual muchas veces tiene un público muy limitado. Por ejemplo, en el caso de Delirio, su target son las personas pertenecientes al estrato alto, el cual es el 10% de la población de la ciudad. Esto produce que tengamos una periodicidad baja de los clientes de una vez por año, lo que nos obliga a replantear siempre nuevos conceptos del espectáculo, que no son para nada baratos. Ahora, los turistas son muy pocos y la parte tributaria muy onerosa. Eso sí, reconozco que gracias a la ley 1493, impulsada por la actual Ministra de Cultura hemos sentido un poco de alivio. Pero de todas formas el trabajo es muy complejo.


¿Cómo se organiza a un grupo tan grande artistas que tiene visiones muy variadas del mundo y su oficio?

Es un trabajo, es duro, pero debo admitir que se me ha dado bien gracias a mi relación tan cercana con varios círculos de la cultura de los cuales he aprendido a sortear situaciones malucas. En el caso de los bailarines, puedo argumentar que ellos son egocéntricos únicamente en el escenario, pero cuando están fuera de él son las personas más humildes y trabajadoras del mundo. Pero esa autoestima tan grande dentro del show se la brinda el público que los ovaciona admirado, así que no le veo problema. Con los músicos ha sido muy fácil, a pesar de que todos tienen ideas diferentes, pero digamos que la unión radica en que todos tenemos y compartimos el mismo anhelo de vivir gracias al arte, eso nos hace tolerantes y trabajadores.

Bocadillo delirio 1 copia¿Cuál ha sido el momento más satisfactorio que ha tenido usted en el proceso de Delirio?

Son nueve años muy gratificantes de muchas emociones, pero yo diría uno de los momentos a más impactantes a nivel personal se produjo en una de nuestras presentaciones internacionales hace ocho años en Beijing, China. En esa época aún éramos inexpertos, novatos y llenos de muchas expectativas. Resulta que íbamos a hacer una presentación en teatro de exhibición y faltando diez minutos para arrancar el show no había un alma en la sala. Eso nos puso a sufrir mucho. Luego de cinco minutos la sala se llenó por completo y el espectáculo, una hora después, fue ovacionado de pie. Resulta que en China, el metro está sincronizado con las puertas del teatro, y la gente de allá llega exactamente cinco minutos antes del show; ni diez, ni quince, sino cinco minutos exactos. Ver a los chinos emocionados por el talento caleño me rebosó el corazón.

¿Cuáles la canción de salsa que la hace levantar de la silla a bailar?

Puede sonar a cliché y a un lugar muy común, pero considero que Cali Pachanguero es sin duda la canción perfecta para bailar y emocionarse.

¿Qué consejo les daría a aquellos emprendedores culturales que nos leen?

Lo primero es que tengan mucha perseverancia, mucha disciplina y mucho orden. También a que se enfoquen a investigar sobre lo que quieren hacer. Un error muy común en la industria es que nos dejamos llevar por nuestra mirada particular, nuestros gustos, a la hora de montar un producto artístico. Debemos hallar qué es lo que quiere la gente, qué es lo que necesita, pero todo nace a través de la investigación.

¿Qué viene para Delirio?

Delirio está en proceso de renovación. Nosotros cada año cambiamos el concepto, en esa búsqueda permanente de innovación. Este año tendremos un nuevo tema que nos obliga a cambiar el escenario, las coreografías, la música y el vestuario. En el mes de abril tendremos un nuevo estreno y partir del segundo semestre arrancaremos una gira por Europa y por Brasil.

¿Para usted cuál es la clave del éxito?

La clave del éxito está en la honestidad. Pero no la honestidad vista desdela premisa de “no robar”, sino la que habita en cada uno de los actos que uno hace. En la industria cultural este valor es importantísimo, ya que es la base del concepto de que el bien común está por encima del bien particular. Es necesario entender que todos en la empresa debemos ganar como equipo.

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