El arte de Neneco

El arte de Neneco

Fotografía: María Fernanda Arias

Carlos Fabián Fonseca Orozco, más conocido en la calle como “Neneco”, es un artista empírico, responsable de muchas esculturas y murales en la ciudad. Una de sus obras más conocidas en Cali es una réplica de la Venus de Milo, que mide 16 metros ubicada en el Motel Kiss Me. Neneco tiene 28 años, nació en Caquetá y tiene dos hijos. Le gusta investigar sobre la vida y las obras de Miguel Ángel y Leonardo da Vinci. Sueña con que sus trabajos se conviertan más adelante en un museo. 

¿De dónde salen tus ideas?

Yo tengo un maestro que es Alberto Nicanor. Mis ideas salen de pintores, de Leonardo y Miguel Ángel. Uno va robando ideas, me gusta componer. Mi vena artística viene de mis abuelos que también componían. Antes fui peluquero, hacía cortes con dibujos y relieves. Después pasé al cemento a moldear cosas. Voy evolucionando para ser un artista. A la gente le gusta mucho mi trabajo, lo admiran. Uno los escucha diciendo “quién será el que los hace” y uno ahí parado escuchando como habla la gente. “Debe tener un poco de plata”, dicen. 

¿Cómo es el proceso creativo?

Primero me lo imagino, después busco composiciones que se parezcan a la imaginación que tuve. Luego trabajo con composiciones de Internet y libros, libros a la lata. Cuando son relieves se trabaja directo con yeso, cemento, papel o plastilina. Ya en el proceso de escultura primero hay que hacerles la estructura, luego hay que enmallarlas, después cargarlas. El tallado lo hago a mano. No tengo taller, mi taller es la calle. 

Fotografía: María Fernanda Arias - EL CLAVO

¿Cuáles han sido tus trabajos?

Mi primer trabajo de escultura fue en Kiss Me. Las ideas salieron del parque Panaca. Por otro lado trabajé en la primaria del colegio León de Greiff, hice un castillo a lo Walt Disney, con barcos y murales con las caricaturas de la televisión. En Buenaventura estoy haciendo la entrada a un balneario que es la cabeza de un tigre gigante, con muñecas de la jungla. En el centro, en la 13 con 11 estoy remodelando una fachada. Ahí trabajo con desperdicios de la naturaleza, con árboles que cortan, siempre improvisando. Un proyecto que tengo pensado que puede llegar más adelantico es decorar unas piedras del río Pance. 

¿Qué opinas de la cultura caleña?

Hace falta aprender a convivir. La arquitectura de Cali es una selva de cemento, muy seco. Hay que trabajar más en los parques para los niños, porque los niños son el futuro. Acá no hay donde jugar. Un parque no son columpios y un resbalador caliente. Los parques deben ser con juegos, animales y aviones. Con enseñanzas hacia lo ecológico, enseñar a sembrar, a cuidar el agua y a reciclar como un parque temático, pensando en salvar el planeta. Me gustaría hacer un parque trabajando con la película Avatar, porque eso no es una fantasía. 

¿Cómo es la historia de la Venus?

Yo quería al principio hacer la estatua de la Libertad, quería hacer una escultura de 72 metros. Entonces el dueño de Kiss Me quería una obra 3 metros y yo decía que una de 12 metros, y le dije patrocíneme y me siguió la corriente, se montó en la película. Entonces me demoré 8 meses haciendo la Venus, los andamios los hice sacados de una película de Leonardo da Vinci, cuando él iba a hacer el coloso, habían muchos andamios y yo dije este puede ser el mejor. 

¿Y cómo fue la construcción?

La estructura la hice con un compañero, yo dirigía y él iba soldando. Hice el andamio, lo dividí en cuatro partes. Para hacer esa muñeca tuve que tirar radio, yo trabajé desde el puente y dirigí desde lejos para acomodarla, para que no quedara tan caída. Esa es la otra, porque si la hubiéramos hecho como es ella hubieran puesto más problema, porque hubieran pensado que se iba a caer. Ella es inclinada entonces nosotros la hicimos recta.

En la Venus se gastaron 1.200 bultos de cemento, está hecha en estructura, o sea que es hueca por dentro. Tiene una espina que la sostiene desde la boca del estómago y hasta el piso va reforzada. Se pudo haber hecho en 60 o 70 millones con materiales y todo, pero yo sé que el trabajo sobrepasó esa cifra. 

Fotografía: María Fernanda Arias - EL CLAVO

¿Qué impedimentos tuvieron?

La obra la hemos reformado después de la primera demanda, ya van dos. Cuando terminé el rostro nos dijeron que no estábamos trabajando con normas de seguridad. Nos decían que estaba mal hecha, que cómo la iba a hacer en una azotea de cuatro pisos y alrededor las casas, que podía provocar un desastre. Lo inmenso, lo monumental es lo que ha llamado la atención.

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