Entrevista a Robinson Díaz

Entrevista a Robinson Díaz

Un colombiano como muchos que ama su patria; que critica la desigualdad y los desaciertos que han tenido algunos gobernantes. Víctima de una profesión desprestigiada en nuestro país que actualmente demanda caritas bonitas y muy poco talento como es la actuación. Un miembro de la farándula que vive de las risas de las clases populares y de la mediocridad del televidente colombiano.
Robinson Diaz 015Perfil
Robinson Díaz nació en Envigado. Está casado con la actriz Adriana Arango y tiene un hijo llamado Juan José. A los 38 años de edad se dedica a hacer lo que le gusta. Se considera perfeccionista en su trabajo lo cual, como él lo define, lo hace profesional. Tal vez por eso es de los mejores y no necesita mayor presentación por sus papeles protagónicos en cantidad de novelas y reiteradas apariciones en las contadas películas colombianas.
El personaje
A Robinson ¿qué lo hace feliz?
Cuando hago las cosas bien, hermano, y resultan bien. Eso me hace muy feliz.
¿Y qué lo pone triste?
Muchas cosas hermano, pero sobre todo el rollo de este país. Este país tiene una gran injusticia, un gran desequilibrio económico y un poco de problemas sociales que para uno son incomprensibles habiendo tanta riqueza. Eso me pone como muy triste, porque uno quisiera como que la gente tuviera un poder adquisitivo. Nosotros no tenemos una gran riqueza representada en dinero sino en intangibles, en riquezas naturales y todo, y a la postre es dinero en el futuro. Lo estamos viendo ahora con ese Tratado de Libre Comercio y con la gran depredación de los recursos naturales. Vamos a seguir dependiendo del imperio y el imperio va a hacer con nosotros lo que quiera. Estamos repitiendo lo mismo de Roma, hace dos mil años pasó lo mismo con Roma; hoy estamos viendo el nuevo Roma, nosotros somos una colonia de allá, de Estados Unidos.
Actuación
¿Qué lo motivó a formarse para las artes escénicas?
No, toda la vida me ha gustado esto hermano, la representación. Toda la vida me ha gustado ser actor. Desde la casa. Siempre había una predisposición como al chiste, al humor… mi papá, mi mamá… y mis tías. Mucha mamadera de gallo todo el tiempo en la casa… y en el colegio. Entonces dije “vamos a coger esta vaina en serio”. Y así fue.
¿Qué es lo que realmente hace diferente cada espacio de actuación, teatro, TV, cine, circo?
Hermano, son preguntas muy largas, muy complejas. Lo que sé es que cada formato es muy distinto. Lo que sé yo es que el teatro le da a usted como largo aliento. Poder meterse en una obra de teatro, multiplicarse, poder probar, crear, equivocarse, poder regresar, avanzar, estrenar, eso no lo da la televisión. La televisión es “tin, tin, tin y quihubo”; o sea, lo hice y lo imprimí. No, en teatro, que se acerca más a lo de arte, es: pruebo, me engaño, engaño, transito, trafico, regreso, voy, pierdo. Entonces uno como artista tiene un chance muy fuerte de inventar, de probar, de ensayar. En la televisión uno no ensaya. En el cine es muy leve el ensayo, muy difícil.
Ustedes están ensayando con El Clavo, pero si ustedes tuvieran la presión de dos mil, tres mil millones de pesos, ustedes no se pueden poner a ensayar, no pueden ensayar. Tiene que ir a la fija, a vender no se qué cuántos hijuemil… ¿entiende? Entonces tiene que llamar a un columnista que lo lean, entrar con una foto de una hembra en bola, ¿me entiende? Porque es billete, porque no pueden perder. Ahoritica con el periodismo que están haciendo ustedes pueden probar lo que quieran hermano, porque tienen el chance. Es lo mismo. En el teatro prueba tres meses hacer un personaje, prueba y de pronto le pega. Pero en televisión no, en cine mucho menos.
Los realities
¿Qué opinión le generan los realities?
No, no hermano. No, no, ni hablar de eso hermano… No, vea lo único es que eso desplaza mano de obra hermano, y no es un discurso Marxista ni nada de eso. A ellos les sale más barato no contratar libretistas, no contratar vestuaristas… la elaboración es mínima. Es como decirle a todo el mundo, “vea hermano, mire que Paula Andrea también es pobre como usted, también se le cae el maquillaje y miren que por la mañana ellos también son feos y tienen lagañas”. Es como acercar a los dioses abajo a la tierra. ¿Entonces? Eso a mí sí me parece manipulación, eso sí me parece pero de la más ‘frentera’, y sin embargo mire los raiting. El público es estúpido hermano, el público necesita sentir que tiene razón de existir. ¿Y cómo? A través de la televisión, y esas son las teorías que se manejan dentro. Hagamos personajes de carne y hueso, que aplaquen a la gente diciéndole: “Noooo, mire que usted no sufre… ¡éstos sí sufren!”. Entonces la gente dice: “Aaaa no, mi vida está muy bien, yo con este tres con dos paso. Yo con tres paso”.
Robinson Diaz 009Cine
¿Qué es lo más difícil de hacer cine en Colombia?
Que no hay laboratorios y que los que hacen cine, sobretodo los directores y los que escriben, escriben unas chambonadas hermano, no le cogen el pulso a esto. Tienen unos guiones que son… Vea, en la casa tengo un cerro de guiones de cine amontonados y yo digo “no no no no, yo que me voy a meter a hacer eso”… son horribles. Uno dice: “¡Uah! ¡Qué voy a hacer eso hermano!”. No tienen coherencia.
Política
¿Qué opina de la forma de hacer política del presidente de Venezuela Hugo Chávez y del manejo de la imagen que hace del libertador Simón Bolívar, a propósito de su papel en la película Bolívar soy yo?
Lo que pasa hermano… es que hermano, yo siento que las interpretaciones sobre Simón Bolívar son variopintas. Es decir, usted lee… y ¿no ve a Bush diciendo América para los americanos? Eso también lo decía Simón Bolívar y eso lo dijo Monroe y es la doctrina Monroe, y lo han dicho desde hace tiempo, que seamos patriotas. Chávez lo dice, pero en el discurso del ultraconservador y ultraderechista de Álvaro Uribe dice que nosotros… bolivarianos y no sé qué, y él se está volviendo un dictador y no permite otras ideas. Él por ejemplo, la otra vez dijo que no había conflicto, que aquí hay es terrorismo. Oigan a este ‘man’ hermano, es desconocer toda la historia hermano de este país. Una guerrilla que lleva 40 años hermano, 40 años de luchas agrarias y campesinas. Vaya a dos horas de aquí de Cali, la gente comiéndose un cable, mano. ¡Cómo no va a haber conflicto en país donde hay desigualdad! Y esto no es un discurso ‘mamerto’ ni izquierdista hermano, es una realidad. Yo ando este país… con este circo llevo ocho meses y le tomo el pulso a este país. Es real, este país está cagado mano, y si usted hermano, no tiene comida, pero tiene un hijo… usted saca un ‘fierro’, mano. Usted tiene estudio hermano, pero después cuando se salga de la universidad, que su papá le pagó no sé cuantos millones de pesos y ahora no tiene trabajo porque no hay plazas, usted qué dice, “a manejar un taxi”. Usted termina aburrido de su vida, huevón. ¡Aburrido hermano! Es que es un problema muy fuerte y el hombre dice que no hay conflicto, que es terrorismo…
El público de Robinson
¿A qué tipo de público busca llegar Robinson Díaz con sus papeles?
Hermano, yo ahora le estoy llegando al pueblito, pueblito. O sea al de bus dietético, al taxista, al empleado. O sea, el espectáculo de este circo no es como considerado para las clases altas… o El Circo del Sol o no – no hay problema, tranquilo. Entonces vivimos de eso. A veces hago televisión. No sé hermano, yo creo que mi público son las coimas hermano, coimas y celadores, pero a mí me tienen viviendo ‘al peluche’, ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!. Celadores, coimas y taxistas: ¡Ese es mi público! No es Bono, ni U2, ni los ex Beatles, ni no sé qué… No, ni Clinton, ni Uribe. Yo me muevo entre taxistas y coimas, huevón. Mantecas, sólo mantecas.
Robinson Diaz 013Educación
¿Qué le hace falta al modelo educativo Colombiano?
Le hace falta alfabetismo ‘ventiado’. Pille; a propósito estoy leyendo sobre Erasmo de Rotterdam y Lutero, y es impresionante porque es lo mismo de ahora. El monopolio del saber lo tenía la iglesia, la gente sólo no podía si no leer en latín, imagínese eso. Es como si llegaran aquí libros solamente en inglés… ¡Mamando! El saber se volvió el negocio. En Los Andes medicina vale seis millones y medio. ¿Entonces quién puede ser médico hermano? Ya no son sanadores, curadores o comunicadores, esa cosa hipotética, ideal, no. Son gente que tiene plata y los obligan en la casa a que se parchen ahí en la universidad. Pero, vocaciones, ¿entonces qué hermano? –muy tenaz.
¿Usted qué piensa del optimismo?
Vea, en éstos días salió un amigo mío que se llama Carriazo, diciendo que si seguimos con el cuento del optimismo colombiano no vamos a llegar a ninguna parte. Y yo me sorprendí que mi amigo dijera eso. Es que es una mierda huevón. ¡Cuál que somos los mejores…! Vamos a ver si la Sub17 hace en Holanda lo mismo que en el Suramericano. El optimismo es un pajazo. El optimista es aquel al que no le dieron todos los datos. Yo soy una persona optimista, pero cada vez pillo la realidad, me doy cuenta de qué es lo que tenemos. Cómo le digo yo… Colombia es un país muy rico, muy hermoso, pero hermoso, huevón. Colombia es un país impresionante pero no es tuyo. Miralo pero no lo toqués.

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