Jorge Iván Ospina

Jorge Iván Ospina

Foto por: Alejo Bastidas

El hombre de las grandes ideas

Nació en el norte del Valle, parte de su bachillerato lo adelantó en un colegio público y por decisión de sus padres lo terminó en la Habana cuando tenía 15 años. Estudió Medicina, luego trabajó en cirugía plástica y después en urgencias en el Distrito de Aguablanca. Posteriormente fue director del Hospital Universitario del Valle, Secretario de Salud de Cali y ahora Alcalde de Santiago de Cali. Hincha del América, sencillo, rumbero y sensible a los problemas sociales de la ciudad. Un tipo que tiene mucho por delante en su carrera política.

SU GESTIÓN

¿Cómo disminuir la tasa de homicidios en Cali?
Dificilísimo. Pero empecemos por decir que el tema de la seguridad no es un tema meramente local, lo debemos interpretar muy bien. Pongo un ejemplo, en la ciudad de Cali se encontró una caleta con 100 millones de dólares en efectivo, si lo multiplicamos por 2.000, tenemos 200.000 millones de pesos que es el presupuesto que la Alcaldía podría entregar a la Policía en por lo menos 10 años. Eso expresa que el recurso multiplicador del narcotráfico es mucho más poderoso que un espacio territorial local como lo es la Alcaldía. Por lo tanto, define que debemos ser más integrales en la solución del delito.

¿Con qué labor durante su período como Alcalde de Cali podría decir: misión cumplida?
Educación. Si nosotros logramos salir de la Alcaldía dejando instaladas las ciudadelas educativas y un nuevo modelo de garantía de calidad educativa. Por eso más allá de las Megaobras, de la Autopista del Bicentenario, de la construcción del Búnker de la Fiscalía o de los desarrollos de orden social, nos sentiríamos muy plenos en el caso que logremos que las ciudadelas educativas estén funcionando y que los procesos de calidad educativa se instalen.

¿Qué medidas se tomarán por la ley de penalización de la dosis mínima?
Ojala que no se le ocurra a un congresista, decir que ahora son los alcaldes quienes deben llevar a cabo las actividades de control para el cumplimiento de esa ley. Porque no hay nada más complejo que leyes que sean muy difíciles de cumplir. Frente al tema del narcotráfico nuestra posición es clara: llegar a una acción permanente en términos de ilustrar a la comunidad sobre los riesgos del narcótico, de tal forma que cada individuo conozca sus dificultades y el por qué las drogas pueden hacer un daño terrible a su vida. Pero lo más efectivo para que alguien no se meta un baretazo y evitar que consuma cocaína, es advertirle que el conteo espermático se rebaja y las posibilidades de izar bandera son cada vez más limitadas.

¿Por qué las 21 Megaobras?
Por los rezagos, porque la sociedad caleña es una sociedad rezagada en materia de infraestructura para la movilidad e infraestructura para el espacio público. Mientras que tenemos unos 15 años de crecimiento permanente del parque automotor, tenemos un decrecimiento de la oferta vial. Eso hace que tengamos una reducción de los tiempos de movilidad en la ciudad acercándonos peligrosamente a por lo menos unos 12 Km/h en algunos de nuestros corredores, lo que haría a la ciudad poco viable en términos de competitividad. Por eso la importancia de los intercambiadores viales, de construir nuevas vías, Y de construir puentes vehiculares. Por otro lado la propuesta de las 21 MEGAOBRAS se orienta a la construcción de espacio público, que tanto lo necesita nuestra ciudad.

¿Cómo promover el emprendimiento en los jóvenes de Cali?
Es una gran y compleja pregunta. Por un lado yo no pienso que a través de la pequeña empresa nosotros podamos resolver los grandes asuntos de falta de empleo que demanda la ciudad de Cali. Si nosotros miramos hacia atrás nos encontramos que estamos con las mismas empresas de siempre, pero no nos encontramos nuevas grandes industrias y creo que el reto está en crear empresas o espacios de emprendimiento robustos muy orientados a nuevos servicios de tal manera que esto nos genere la riqueza suficiente para superar las desigualdades. Para lo jóvenes, a mí se me ocurre que hay que ser atrevidos en términos del emprendimiento, a todos lo único que se les ocurre es montar una discoteca, ¡vaya! ¡Qué cabezones son! Cuando hay tantas oportunidades de generar emprendimiento a través de modalidades distintas. Para todos los que quieran tener una discoteca quiero contarles que el mercado caleño está saturado y que no pierdan la platica.

EL JOVEN ALCALDE

¿Qué cosas le hacen latir el corazón a Jorge Iván Ospina?
Si troto me late el corazón más rápido porque hay entonces hay una taquicardia funcional para compensar mi gasto de energía en el deporte, pero si estoy en “tales” igualmente se me pone el corazón más rápido. Me hace latir el corazón el paso de una dama bien bella que tenga unas muy buenas fortalezas, eso me hace latir el corazón, y me hace latir el corazón más rápido una victoria del América, pero no contra un equipito chichigua, si no una victoria del América como hace tiempo no se ve. Contra un Nacional, contra un Deportivo Cali, bueno, no el de ahora porque también está llevado, pero contra uno bien bueno.

¿Qué hace el Alcalde en su tiempo libre?
Antes yo tenía una religiosidad en mis actividades, todos los viernes iba a rumbear a Tin-Tin-Deo, los sábados por la mañana subía al cerro, los domingos iba a Pance y eso fue una constante por lo menos por siete años de mi vida. Cuando estoy en la Alcaldía ya no es fácil ir a rumbear, siempre existe un borracho baboso en el hombro que me dice cosas y que no respeta mi espacio, o siempre me piden que alargue un poquito más la rumba. Otra de las actividades que cotidianamente hacía era ir a Los Turcos los viernes a eso de las seis.

¿Alguna vez hizo chancuco en un examen de la Universidad?
No, porque en Medicina hacer chancuco es muy difícil.

¿Qué es lo que más recuerda de su época como estudiante universitario?
¡Las peladitas! (Risas) Me acuerdo que usaba uniforme y una vez al año tenía trabajo voluntario en el campo donde me iba a sembrar. Era más el cuentero del salón.

¿Cómo prefiere que le digan: Jorge Iván o Doctor?
Me gusta que me digan médico, porque me hacen recordar mi profesión a la que regresaré irremediablemente. Me gusta que me digan Jorge Iván, pero me molesta que me digan “Mompa”, ¡terrible! Quiero decirle a cada uno que cada vez que usa la palabra “Mompa” que está haciendo alusión a un término del narcotráfico. No soporto que me digan “Patrón”, y cada vez que alguien dice “Patrón” quiero decirle que es una palabra que hay que superar porque forma parte de esa historia terrible de los narcos.

¿Jeans y Camisa o Saco y Corbata?
Me está gustando usar saco y corbata.

BONUS TRACK

· Libro
Para que no les digan sandeces, “Palacio de Justicia, una tragedia colombiana”.

· Película
Me van a decir viejito. El padrino en sus tres versiones.

· Artista musical
Omara Portuondo y la canción se llama Longina.

· ¿A quién quiere darle clavo?
A todos aquellos que se ganan indulgencias con camándula ajena.

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