Viviendo con VIH

Viviendo con VIH

viviendo con VIH

 

Aún hay esperanza.

 

A él lo llamaremos Miguel para proteger su identidad. Miguel es oriundo de México y vive con VIH hace 14 años. Decidió contarnos un poco de su historia para que nos eduquemos y nos protejamos. Para que sepamos que, como dice la campaña “el SIDA SÍ DA”, que no es una “enfermedad de maricas”, que cualquiera puede contagiarse.

El VIH es una realidad en el mundo, una realidad con la que muchos tienen que convivir y el mal más grande de esta enfermedad es la ignorancia, la discriminación, el rechazo.

 

Cuéntanos ¿cuándo te enteraste?

Yo me enteré porque acompañé a un amigo a realizarse la prueba en la Fundación Mexicana Lucha Contra el SIDA en Noviembre del 2001, el resultado lo obtuvimos el 13 de Diciembre de ese año y bueno, salimos ambos positivos.

 

¿Tu familia sabe, cuál fue su reacción?

Mis familiares se dieron cuenta porque yo empecé a ponerme muy mal de salud y lo que decidí, cuando ya era inevitable, fue decirle mi estado serológico. Les costó mucho trabajo comprenderlo. Un proceso de varios años. Mi papá lo comprendió con mayor facilidad, a mi mamá le dolió mucho, pero fue una labor de mucho tiempo y hoy en día ellos son mis principales aliados para mi salud.

 

¿Tienes pareja actual? De ser así, sabe de tu condición.

Después de mi estado serológico llegué a tener dos relaciones estables, a ambos se los dije desde el principio, sin embargo desde hace 6 años estoy soltero y por cuestiones de trabajo y activismo (entre otros) no tengo una pareja formal.

 

Sin querer sonar mal o pasar los límites del respeto ¿Cómo es tu vida sexual? No requiero detalles íntimos sino más bien saber qué precauciones llevas, cómo lo haces.

Mi vida sexual actualmente es como la Coca Cola Zero (risas) Básicamente he dejado mucho la vida sexual activa me he ido más bien por la cuestión de la masturbación, sobre todo porque a pesar de que existe el condón, de todas maneras siempre hay otro tipo de enfermedades que el condón no puede proteger y yo valoro más mi salud.

 

¿Has sentido rechazo o sido víctima de discriminación por parte de las personas que saben que tienes VIH?

¡Uy sí! De quienes he recibido parte del rechazo ha sido de personas del mismo colectivo gay, tanto de personas que no respetan la cuestión de la información y divulgan a mis posibles amigos o posibles novios o conocidos mi estado serológico.
En cuestión de trabajo tuve discriminación por ir frecuentemente al médico y ellos me estuvieron insistiendo en que querían saber por qué iba tanto al médico.

 

¿Cada cuánto son tus controles?

Mis controles son semestrales. Mis exámenes de sangre y mi CD4 trato de llevarlos como deben de ser, aunque por el medicamento que tomo mi nivel de grasas se dispara mucho, pero bueno, ya son gajes del oficio.

 

¿Cuál es tu expectativa de vida, tanto personal como desde la visión médica?

Muy recientemente, cuando supe mi estado, yo pensaba que me iba a morir, que ya de qué servía la vida, incluso un maestro me dijo una vez: “Ya no puedes hacer maestrías ya que nadie se va a fijar en ti por ser VIH positivo” y ha sido un tiempo muy largo, de estar trabajando y de aprender a vivir conmigo mismo y de aprender a vivir con el VIH, a darme cuenta de que no me iba a morir, y mientras esperaba la muerte empecé a vivir y a hacer muchas cosas.
Tengo mucho por hacer aún, mis médicos dicen que es más probable que me dé un infarto a que me muera de VIH y yo creo que mi expectativa de vida son bastante altas en cuestión de cronología y en mi estilo de vida tengo que estar viendo cómo combato la lipodistrofia, entre otras situaciones que vienen por el uso del medicamento.

 

¿Cómo te contagiaste?

Realmente no puedo decir cómo me contagié, porque hubo un periodo de mi vida en que tuve muchísimos contactos sin protección y evidentemente en alguno de ellos contraje el virus.

 

¿Qué mensaje le darías a las personas que no tienen VIH como a las que sí pero que recientemente se enteraron?

Le diría a las personas que no tienen VIH que traten de cuidarse, aunque la enfermedad parece ser crónica, no es nada agradable tener que estar yendo al médico, hacerte exámenes, tomar medicamentos, y pues si lo pueden evitar, usando un condón y siendo cuidadosos, genial. Pero si ya lo tienen es mejor cuidarse mucho, porque finalmente es nuestra salud, es otra oportunidad que tenemos de vida. Debemos tomar a nuestros médicos como apoyo, estar usando los medicamentos que te mandan, no dejarlos de tomar a menos que sea por prescripción médica y agotar todas las facilidades que nos ofrezca el servicio de salud.

 

 

Entrevista realizada por Yamil Chuaire   @JameelSchuaire

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