Vladdo

Vladdo

Fotografía: Christian Carvajal

Apodado como Vladdo, Vladimir Flórez nació en Armenia en 1963. Ha ejercido el periodismo en varios frentes como: caricaturista, ilustrador, diseñador y autor de artículos. Tiene un periódico llamado Un Pasquín, con el que le da palo al gobierno del presidente Uribe. Ha recibido tres premios nacionales de periodismo y es reconocido por su personaje Aleida, del que espera que algún día lo mantenga. Vladdo piensa que el arte de hacer caricaturas no se enseña, se nace con ese don. Un tipo tímido pero con mucho que contar es hoy el caricaturista político más reconocido en el país.

CARICATURAS

  • ¿Por qué Aleida siempre luce tan amargada?

La historia de Aleida es un poco como la historia de los tangos, que siempre tienen un alto ingrediente melodramático, descorazonado, desengañado. Entonces se supone que siempre está a la búsqueda de una mejor opción, una mejor situación, pero no se le da como pasa en los tangos.

  • ¿Qué pretende con sus caricaturas?

Básicamente es dejar constancia de las cosas que uno cree que no están funcionando, uno finalmente no puede alterar el curso de la historia ni modificar las decisiones de los políticos con una caricatura, pero por lo menos pone a pensar a la gente, para que no trague entero; por otra parte, servirle al lector como un canal de desahogo. Entonces el asunto es que uno pueda ser la voz de los que no tienen acceso a los medios, ya si eso sirva o no es otra cosa, pero esa es la idea.

  • ¿En qué consiste ser un buen caricaturista?

Primero que la gente le crea a uno como caricaturista, que confíe en lo que uno dice y en el criterio que uno tiene. Y de pronto una vez conseguida esa credibilidad, lo que sigue es que la gente se identifique con lo que uno dice, o sea, que se sienta interpretada por medio de los dibujos y los textos que uno publica.

POLÍTICA

  • ¿Por qué hacer oposición si la mayoría de los colombianos están felices con la labor del Gobierno?

Porque este es un país en donde la gente estaba desesperada y se fue aferrando a unas esperanzas que para muchos son Uribe, pero los señalamientos que se hacen no son gratuitos y los errores que comete el Gobierno están ahí y hay que decirlos, así uno suene como aguafiestas o vaya en contravía, pero finalmente no son cosas que uno inventa. Uno como caricaturista puede exagerar, pero no puede inventar. Yo no puedo decir que Uribe es de mal genio si no lo es, pero resulta que sí lo es.

Y otra cosa, en el tema que llaman opinión pública —que es algo abstracto que no sabemos de dónde sale— es como una niña quinceañera que está enamorada del vago de la cuadra, que es calavera, mal estudiante y el papá le dice todo el tiempo “mire, no ande con él, que no le conviene” y ella le dice “sí, pero es que yo lo quiero, es que él es divino, es que él es tierno”. Entonces uno no puede hacer nada con esa terquedad.

  • ¿Usted se considera de Izquierda o de Derecha?

Yo soy caricaturista, no me interesa autodefinirme en ninguna de esas tendencias. Seguramente soy más de Derecha que de Izquierda, porque creo en una cantidad de preceptos que podrían considerarse de la Derecha, pero eso no quiere decir que no vea que hay muchas fallas en lo que ofrece y plantea la Derecha en el país, y sobre todo en los excesos en los que ha caído la extrema Derecha, como también me parecen condenables los excesos de la extrema Izquierda. El problema mío no es que el tipo que esté en el Gobierno sea de Izquierda o de Derecha, sino que meta las patas de la manera en que las mete, o que haga las cosas que a mi modo de ver no se deben hacer en política.

  • ¿Por qué cree que a pesar de todos los descaches y metidas de pata del presidente Uribe, éste sigue teniendo tan alta favorabilidad entre los colombianos?

Ése es un fenómeno de comunicación que es interesante, es un fenómeno que tiene a los medios en su gran mayoría a favor, entonces pues eso influye. La gente no lee, la gente ve un noticiero cinco minutos, pero es que en la televisión no le analizan. Si la gente se tomara el trabajo de leer a conciencia la prensa y lo que se publica no sólo en Colombia sino afuera, seguramente cambiaría la percepción.

Por otro lado la gente tiene una percepción de que el mal se lo hace al país la guerrilla y el que nos iba a arreglar el problema de la guerrilla es el que está de presidente, entonces hay que apoyarlo. Pero no ha arreglado el problema de la guerrilla y ha complicado el tema de los paramilitares.

MEDIOS

  • ¿Cree que en Colombia hay posibilidad de hacerse a la idea de la realidad a partir de los medios de comunicación?

Puede que los medios no le den la solución a la gente para hacer las cosas, pero si la gente lee a conciencia los artículos profundos, las columnas, los reportajes que se hacen sobre derechos humanos, sobre economía, sobre una cantidad de temas que son aburridísimos; si la gente se tomara la molestia de leerlos, tendría más elementos de juicio a la hora de tomar una posición frente a los temas que afectan al país.

  • ¿Cómo ha sido la experiencia de publicar Un Pasquín, “el periódico de la O”?

Es una experiencia difícil porque precisamente por estar en el otro extremo del Gobierno entonces no cuento con  mucho apoyo financiero. Algunos empresarios me dijeron “yo sí apoyo la libertad de prensa pero cómo se le ocurre que sea contra el Presidente”, entonces ahí ya la gente cree que la libertad de prensa es aplaudir y estar de acuerdo en todo. Y obviamente el periódico no es bienvenido en muchas partes, el mantenerlo es un trabajo que cuesta plata, que cuesta tiempo, que cuesta dedicación, pero que a la vez es una tarea de cívica que yo creo que es imprescindible de hacer y nadie la estaba haciendo en este país con un medio.

  • ¿Un Pasquín continuará cuando Uribe ya no esté?

Sí, la idea es esa. El asunto con el periódico es que yo llevo 21 años haciendo caricaturas y siempre he hecho caricaturas contra los presidentes, no es que yo haya empezado a hacer caricaturas contra el presidente Uribe por ser el presidente Uribe, es contra los presidentes, porque todos dan papaya. Entonces el tema es que no se trata de hacerle oposición a Uribe porque sea Uribe, sino porque es el Presidente y lo está haciendo mal. El próximo gobernante que venga seguro que también va a dar tema para continuar con la publicación.

  • ¿En algún medio te han censurado alguna vez?

En El Tiempo lo han hecho, a veces de frente y a veces soterradamente.

  • ¿Qué tanta libertad de expresión tiene la oposición en Colombia?

En el papel tienen mucha, pero en la práctica el asunto es mucho más complejo. Si el mismo Presidente de la República arranca descalificando a la oposición, tratando de guerrilleros a los que no están de acuerdo con él, esa función de hacer periodismo de oposición es más complicada, entonces el gobierno no ayuda tanto. Cuando publican una editorial en contra del Gobierno, entonces dicen que es infame. Se sabe que el Gobierno espía a políticos de la oposición, pues uno como periodista es más vulnerable que un congresista. Yo no ando en un carro blindado, ni con dos motos abriéndome el camino, nada de eso. Entonces es más difícil, pero hay que hacerlo mientras se pueda.

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