Manuel José Chaves

Manuel José Chaves

La vida del actor no es siempre estar frente a las cámaras sonriendo y rodeado de Laura Acuña; muchas veces pasa meses solitario esperando para actuar. También hay muchas palancas, hay muchas cosas políticas.

 

Metido de lleno en la actuación desde los 12 años, este bogotano ha camellado duro para dejar atrás el fantasma de Pablito de De Pies a Cabeza. Formado en Bogotá en el TPB y Estudio XXI con Paco Barrero y en Francia en la Universidad de París 3, ha interpretado diferentes papeles en series de televisión, teatro contemporáneo, telenovelas y varias películas. Es consciente de que cuando se ríe deja un rastro de nenas suspirando a su paso, pero prefiere concentrarse en escribir para cine bajo la tutela de su mentora Juana Uribe. Un man para charlar parchado con su cigarrillo durante horas. TEATRO, CINE Y TV

  1. ¿Por que estudiar teatro y no derecho ó medicina? Y ¿por qué en Francia?

Como me gradué del Liceo Francés, entré administrativamente al sistema estudiantil de Francia. También estaba un poco cansado de ser un adolescente famoso. Me fui a Francia y caí en un lugar muy interesante: 300 teatros, 400 salas de todo tipo de cine. Es un lugar de encuentro de todas las culturas del mundo y eso le da a uno otras percepciones y le amplía a uno todo. Me di cuenta de que el camino de la universidad lo lleva uno a la teoría, a volverse estudioso del teatro, un crítico de teatro, pero que no te lleva hacia una formación actoral definida porque para eso ellos tienen los conservatorios. Sin embargo tuve experiencia teatrales muy relevantes en lo contemporáneo. Decidí devolverme porque el actor se hace es actuando, aunque lo teórico es muy importante porque le da a uno ese marco, ese colchón en el que uno se puede apoyar para crear cosas.

  1. ¿Por qué es importante que haya actores en la sociedad?

Pues desde los griegos e indios, el actor es el centro de la reunión del público, pero lo importante es que la gente se reúna en un solo espacio y que todo el mundo vea la misma historia. Al tener esa misma participación con la obra y de enseñanza y de experiencia al ver un mito representado, va a ver su propia vida representada sin importar si es rico o pobre, va a ver es su pasión humana enfrentada ante la realidad, ante el tiempo.

  1. ¿Cómo ves otros formatos alejados del melodrama como Tiempo Final?

Las telenovelas son mi presente, pero eso no siempre fue así. La telenovela se volvió como nuestro producto principal, no sólo porque la gente lo consume, sino que también en eso se basan los canales privados, porque la idea es ganar más plata. Pero llegaron a su colmo y la tendencia tiene que revertirse. El público mismo empieza a decir “qué pasó con los programas periodísticos, con Quak, con Zoociedad, con Los Rencauchados… eso se hacía y qué pasó”. Entonces Tiempo final es buena porque viene a refrescar esa hegemonía en las novelas, y se transmite en un canal que es de rango latinoamericano. Uno sabe que así como lo estoy viendo yo, lo está viendo el veneco, lo esta viendo el ecuatoriano, el mejicano y el argentino, y muestra el nivel competitivo que tiene la industria colombiana.

  1. ¿Qué es lo que más te atrae del cine?

Para mí el cine es lo máximo, porque condensa las virtudes del teatro y de la televisión. Y es lo máximo para mí porque la cámara está contigo todo el tiempo, uno como actor tiene que estar ahí al límite dando lo mejor todo el tiempo. En cine en particular, uno tiene que vivir frente a la cámara, no actuar y eso es lo que a mí me excita del cine; yo saludo a la cámara cuando entro al set a actuar.

  1. ¿Cómo ha sido tu experiencia con los proyectos de guión que has enviado a las convocatorias de cine del Ministerio de Cultura?

Mi sueño en realidad es que como a los cincuenta años, poderme hacer la de Orson Welles: quiero escribirla, dirigirla, producirla, editarla, actuarla, proyectarla, acomodar los manes en la sala… quiero hacerlo todo. Mi objetivo en la Convocatoria del Ministerio con una escaleta de largometraje que mandé es coger más experiencia en cómo se cuenta una historia, cómo se estructura, uno como libretista cómo ve los personajes, cómo se desarrollan, cuáles son los giros que uno como escritor creen que son importantes para un personaje y darse cuenta de que eso no es lo mismo que lee el actor, que lee el director, quienes van a complementar eso que uno escribió. JUVENTUD

  1. ¿Cuál crees que es el mayor problema con el que se enfrentan los jóvenes actores para entrar al medio?

Yo creo que el primero obstáculo al que se enfrentan es al de sus propias expectativas de lo que pueden llegar a ser como un actor. La gente tiende a pensar que el actor vive una vida muy glamorosa, pero cuando llegan se dan cuenta que esto es a otro precio y que la vida del actor no es siempre estar frente a las cámaras sonriendo y rodeado de Laura Acuña, sino que muchas veces pasa uno meses solitario esperando a que alguien lo llame para actuar. También hay muchas palancas, hay muchas cosas políticas, los niños son un poco ingenuos ante eso.

  1. ¿Cómo manejas que tantas niñas te consideren ‘repapito’?

Evidente es que hay niñas que gritan y que dicen “Uhhhaaaa papito” y yo no sé qué, eso es lo evidente, pero no lo real. La actuación tiene ciertas fantasías en las que uno no puede caer. El rol verdadero del actor es preocuparse por su oficio y por ser expresivo en escena y no por lo que pueda pasar alrededores, esa cantidad de farsas que se pueden armar alrededor de una persona famosa. Mientras uno es adolescente tiene barros y se siente el más feo del mundo, pero es en un círculo privado, con tus amigos y tus amigas. Pero cuando uno está expuesto a un círculo mayor, pues el hecho que uno tenga un barro se vuelve la noticia y para eso también lo afecta a uno diez veces más porque uno se ve en la pantalla con el barro. POLÍTICA

  1. ¿Vas a votar por Uribe en su segunda reelección?

No, yo siempre he votado por Mockus. Me parece que Uribe tiene muy buena imagen pero la verdad no creo que sea el Mesías, hay problemas que se han agravado seriamente en el mandato de este man. A mí me parece que la persona que tiene el mejor perfil para dirigirnos a un plan más a largo plazo es Mockus. Con sus técnicas alternativas, el tipo es muy efectivo: nos enseño lo del cinturón de seguridad, que usted no va tomar hasta las cuatro de la mañana, va tomar hasta la una y se va para su casa y entonces la gente decía “¡que pereza!”, “¡que mierda!”, pero el índice de asesinatos bajó en un 80%.

  1. ¿Cuál crees que es el principal problema que tiene nuestro país?

Sigue siendo las FARC, la percepción que tenemos los colombianos de las FARC. El otro día escribí en mi Facebook que no todo lo que decía Chávez era mentira, sino que a nosotros no nos gustaba que nos dijeran ciertas cosas en la cara. Que tenemos un ‘paraco’ en la Casa de Nariño, pues es una evidencia obvia, pero que tampoco Chávez es un ‘neneco’ ¿no? Que se dedique a regir su país que nosotros nos entendemos aquí entre nosotros.

BONUS TRACK

  1. Libro: Ahora estoy leyendo los cuentos de Hemingway. Ese man es una bestia, es lo máximo. Y siempre mi recomendado es Juan Rulfo.
  2. Película: Una de las primeras que me marcó fue La noche de los lápices, ya más grande me marcó Macbeth de Orson Welles.
  3. ¿A quién quieres darle clavo? ¡¿Cómo?!… ¿que a quién quiero darle clavo? Hmmm… a una madera muy preciosa.

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