Camiseta de once varas

Camiseta de once varas

Camiseta de once varasDebido quizás a la represión, el desempleo, la inigualdad etc., etc., algunos inquietos han tomado el arte y el diseño contemporáneo y le han dado un valor agregado —no hablo de dinero— para que éste no muera siendo una simple pieza de arte que sólo se pueda contemplar en museos y salas de exposiciones. Ese valor agregado es que es un producto artístico, es decir, un accesorio.

¡Sí señores! Un accesorio, algo que cualquier persona puede usar, colgar e incluso vestir; es como comprar un cuadro, pero arropándose con el lienzo, ¿sí me entienden? ¿Revolucionario…? Bueno, de pronto no tanto. Tal vez en Europa o Asia ya lo habrán hecho y ni siquiera lo sabemos, pero aquí en Colombia es toda un bomba en el campo de la cultura en nuestro país.

El Hombre de Vitruvio de Da Vinci, el afiche de la película Natural Born Killers, el rostro icónico y perpetuo del Ché Guevara y uno que otro diseño raro y subjetivo lleno de colores y manchas, son algunas de las imágenes y temáticas que se pueden ver y usar en estos accesorios. Van desde una correa hasta una camiseta con un concepto paralelo que va desde una sátira política e izquierdista hasta una parodia gráfica transgresiva. Mejor dicho, de todo y pa’ todos, sin excluir a los que no se vieron tal película de Tarantino o tal de Brian De Palma o los que ignoran los movimientos artísticos que coexistieron en el Renacimiento o las últimas tendencias gráficas en el diseño y el arte moderno. ¡No importa! Al que le gusta el dibujo se puede llevar la camiseta sin siquiera comprenderlo, porque al fin y al cabo es un accesorio, algo ¡pa’ ponerse y listo!

Es así que han surgido almacenes y sitios claves (aunque todavía under) en el país que venden y distribuyen estos accesorios. La mayoría de estos productos “artísticos” son exclusivos y no vienen en serie como los “masivos”. Por eso el cliente, usuario o comprador tiene la certeza de que está adquiriendo algo original, no único, pero sí algo que pocos valoran y probablemente también pocos admirarán, pero que al igual que una obra maestra tiene gran trabajo y esfuerzo en ello y de ahí su gran valor estético.

Es así entonces que surgen nuevas sub-tendencias y técnicas que van desde la fotografía y la ilustración vectorial hasta la serigrafía y el principio de pre-prensa manual.

Claro muchos prefieren comprar “El-todos-tienen” en el local más barato de San Andresito o la blusa con serie de producción número “750.000” en un centro comercial. Pero para los que sí aprecian el valor del arte lo adquieren y lo usan con orgullo. La masa alienada cree que el arte es moda y que la belleza y la estética sólo son reales si existen en un concepto colectivo. A los emprendedores que venden estos accesorios originales les importa un comino, pues se sienten bien servidos con el 1% de las personas que sí admiran sus productos artísticos.

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