La venganza de los nerds

La venganza de los nerds

Foto por: Erika valdivia

Foto por: Erika valdivia

Volvamos a los años del colegio a ver los grupos que se armaban al menos en las series de televisión: los deportistas, los que eran bonitos y todos querían; los normales o los que no eran nada sino sólo ellos. También, ver a los que le decían el abuelo, los vagos, los “malosos”, los lambones. Y nos queda ese grupillo al cual muy pocos estuvieron orgullosos de pertenecer, pero en el que se pudo haber estado: ¡¡los nerds!!

Inevitablemente, siempre fue el parche del que todos nos reíamos por el aspecto que tenían (granitos o piel brillante, gafas, algunos gorditos, ropa poco a la moda, descuido total visible en braquets, bozos y otras cosas feas) y porque eran los pobres de habilidades sociales y físicas (muchos con asma, bastante torpes en los deportes, nerviosos y retraídos).

Precisamente por esa razón y la búsqueda de aprobación social que uno tenía en esa escabrosa etapa de la vida, a toda costa los que nos considerábamos de otros grupos, evitábamos cualquier rasgo físico o emocional que nos relacionara con ellos, pues ¿a quién le iba a gustar en el colegio ser catalogado como freak aunque tuviera las mejores notas? Sin embargo, a medida que fuimos creciendo llegó la aceptación por lo que uno es, fue y será. Ahí nos percatamos de ciertos rezagos o etapas. Efectivamente muchos pasamos por esas estancias y después de tanto tiempo ya no es algo para apenarse.

Con todo esto la estética nerd empieza a verse divertida y usable: se valen  las gafas con marco retro o bien aparatoso, las tirantas, las camisas ceñidas, el estampado escocés, pantalones de paño, zapatillas y zapatos onda mocasín, acompañados de media blanca, flequillo para las chicas, pelo pegado a la cabeza para los chicos, los rombos, buzos y chalecos  tejidos; incluso entra el aspecto escuálido, no se necesita el cuerpo más definido y tonificado.

Algo exquisito que tiene la actualidad es la posibilidad de tomar tantos recursos estéticos como se quiera para construir una imagen personal propia y que puede ser tan única como uno busque ser y precisamente el  nerd style es una muestra de esto. No se trata de una moda, sino de una actitud y una onda de inspiración para ‘lookearse’. No crean que es coincidencia que ahora estemos viviendo un culto por el atari, space invades (marcianitos) y consolas de esta calaña. Es síntoma de una nostalgia por un retro con el que crecimos todos los que estamos en los veintitantos, que son palpables en ondas como ésta, este estilo nos recuerdan que aunque somos jóvenes, en unos añitos más dejaremos de serlo.

A estas alturas del partido no importa si uno fue o no fue. Vivimos una época en la que la imagen cuenta 100% y éste es un estilo que no pega para todos ni todos quieren tenerlo. Así que quienes lo tomen pueden contar con que no todos se quieren ver así, a menos que un día a Juanes o a algún cantante tropical le dé por tomar este look y entonces el nerd style perdería el año y tristemente sería el fin de una onda que tenía toda la onda.

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