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Liberación masculina
A lo largo de la historia lo común en la moda ha sido explorar la silueta de la mujer, a la que se le han diseñado vestuarios y accesorios hasta el cansancio. Para Carlos Valenzuela, este fenómeno tiene implicaciones históricas y viene de la época en donde la mujer reclamaba sus derechos y el espacio que ocupa en la sociedad. Según este payanés de 32 años, diseñador empírico (es arquitecto a medias), amante de la belleza, los diseños y el país donde vive, desde que surgió la liberación femenina la mujer comenzó a explorar transformaciones de todo tipo en donde, claramente, estuvo implicada la manera de vestir.

Hoy en día, la mujer es mucho más liberal, no es extraordinario encontrar en las calles mujeres con prendas de vestir muy atrevidas e incluso pasarelas en donde no llevan nada de cintura para arriba. Pero, ¿qué pasa con los hombres? Nos hemos quedado en la moda clásica y conservadora, quizá por temor o por prejuicios que la misma sociedad ha impuesto. Por esto, Carlos Valenzuela le apuesta al diseño sólo para nosotros, gestando una nueva forma de vestir. “Nosotros somos los que necesitamos la liberación masculina”, comenta el diseñador.

Fenómeno uniforme
Para Carlos Valenzuela, en nuestro país no existen diseñadores de moda. A duras penas hay unos cuantos diseñadores de vestuario para hombres y empresarios que “hacen ropa”. Ahora, si hablamos de los consumidores (hombres) de moda, ahí sí que hay menos ejemplos. Sin embargo, los hombres latinoamericanos necesitamos atención en términos estéticos y Valenzuela sigue adelante con el sueño de ser pionero como diseñador masculino. Quiere aprovechar que todavía no hay este tipo de diseñadores para llevar la moda masculina a otros límites y horizontes.

Los diseños de este payanés están dirigidos a los “hombres discovery” –como él los denomina–, que aman la tecnología y están conectados con todo el movimiento mundial: directores de comerciales, peluqueros, fotógrafos, arquitectos, cantantes (como Juanes, Cabas y Víctor Manuelle), estudiantes de arte y también ejecutivos jóvenes, que se atreven más allá de las camisas y yines de las marcas de siempre.Para este diseñador, nuestra sociedad vive uniformada, como si fuera un ejército o un colegio, y este tipo de diseños son supremamente controversiales. “Me gusta hacer el ejercicio de salir con un pantalón muy ancho, que a simple vista parece una falda, el cual genera mucha revolución en la gente que me ve… y eso me gusta”.

Vanidad clandestina
Normalmente el tema de la vanidad es algo que relacionamos con la mujer, pero de nuevo nos equivocamos. Incluso hay quienes sugieren que los hombres somos más vanidosos que cualquiera de ellas. En este punto también coincide Valenzuela, quien cree que los hombres manejan una vanidad clandestina, de la puerta para dentro. Por esto, algo que caracteriza y ha marcado como sello propio las prendas de este diseñador es que están confeccionadas, tanto por fuera como por dentro, con detalles muy precisos que sólo el que las viste podrá apreciar.El trabajo del diseñador es similar al de otros artistas que buscan influir en la sociedad y en la cultura, pero que acá no se toma en serio. “En Colombia creen –comenta Valenzuela– que la moda es de un traqueto que consigue plata y le dice a su amante: ‘mamita venga le monto una butic y le traigo ropa de mayami’”, denigrando este trabajo y llenando los centros comerciales de locales con lo mismo por todas partes.

Lo que se viene, según Carlos Valenzuela
La tendencia para fin de año serán los diseños clásicos y elegantes de colores oscuros para clima frío, y claros para tierra caliente. Esto se debe a que aquí la moda no se rige por las estaciones climáticas, sino por las actividades más comunes de cada temporada (vacaciones a mitad de año, fiestas y ferias en diciembre y enero).

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