Brutas e impertinentes

Brutas e impertinentes

Ilustración: Raúl Orozco

Así son ellas, llevan más de 300 millones de años en la Tierra pero yo…viví unos 15 años de mi vida alejada de aquellos insectos indeseables a los que hoy realmente temo. Nunca mis sentidos percibieron su presencia escurridiza y desagradable, además, tampoco sé hoy, porqué cada que las veo o escucho nombrar, siento un pánico sobrenatural. No me han hecho nada (y espero que no lo hagan) pero las odio, son mi tormento.

Dicen que los hijos heredan los miedos de la madre, yo creo que ese es mi caso pero no sé cual sea el de mi mamá, lo único que sé es que, por lo menos, ella tiene la capacidad de reaccionar frente a las repugnantes mutantes. A estos bichos, a los cuales a diario les deseo que se muden a Marte y hagan su vida lejos de mí, nadie los quiere y lo peor es que no entienden que desagrada en cualquier lado.

Por mi parte, y desde mi amplia experiencia las declaro brutas, son tapadas, uno las echa y ellas vuelven, te detectan con sus asquerosas antenas y se te vienen encima, ¿qué les pasa?… Son muy inteligentes, eso dicen, pero no lo demuestran. 

Su rareza es única y acerca de ellas hay miles de mitos que me atemorizan cada vez más. Dicen que se alborotan cuando va a llover o a temblar (medio pitonisas ellas), que resisten la radiación, que pueden vivir sin agua o incluso sin cabeza por varios días y además de todo, andan de noche las muy maliciosas; aparecen de la nada, pero me hacen sentir de todo, en el peor sentido. 

Mi mayor preocupación en la noche (además de dormir bien) es encontrarme una. A mi me descomponen, me da rascadera y se me quiere salir el corazón. Duermo con un tarro de insecticida al lado de mi cama por si alguna me ataca durante mi sueño (nunca ha pasado pero…)

La gente normalmente las mata sin ningún escrúpulo, pero es una situación asquerosa este asesinato…Con ellas no se sabe, están en todo lado ¿Acaso se creen Dios? Si hay una: prepárate porque detrás vienen mil. ¿Por qué estás cosas son tan inmundas y detestables?… No puedo evitar mis preguntas existenciales pero sin respuesta. 

Simplemente suplico a aquellos seres para que al lugar que lleguen, sea por tierra, agua o cielo, por favor no me caigan a mí nunca. No puedo ni nombrarlas, pero para quienes no entendieron de quienes les hablé, mi fobia, la que en mi entorno es muy común y colectiva, son las cucarachas. Ahora y después de esta pública catarsis, espero logre vencerlas pues cuando vea su color café diverso, sus antenas detectoras, sus patas exóticas y su ovalada armadura, iniciaré mi terapia, al fin y al cabo, ellas miden no más de 10 centímetros y yo, enana, pero con 1.60.

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