Cómo organizar un paseo de olla y sobrevivir en el intento

Cómo organizar un paseo de olla y sobrevivir en el intento

Fotografía: David Moreno

Mientras que Estados Unidos tiene a Hawaii y España tiene a Ibiza, nosotros tenemos lugares como Piedra Sentada (Cauca) y su rio de aguas “cristalinas”. En nuestro bello país, lleno de paisajes naturales no vemos muchos europeos caminando a las orillas del rio Pance; en cambio vemos muchas familias colombianas, generalmente en su Renault 4, Mazda 626 o, algunos de mayor estrato, en camionetas Toyota.

Pero si usted por algún motivo nunca ha vivido la experiencia de la olla tamaño familiar sobre el capó de Renault 9, aplique las siguientes instrucciones para que su paseo de olla sea todo un éxito.

Para empezar, hay que armar el parche. Si usted dispone de la tecnología moderna y es un erudito de las redes sociales, convoque el evento por el Facebook. Este medio es uno de los más efectivos, porque ahí es donde uno tiene los datos de toda la familia. El único inconveniente es que algunas tías e incluso abuelas puede que no dispongan de un perfil, o que sólo lo usen para montar fotos desfilando en enterizo con boleros en los paseos de olla anteriores, y no sepan cómo “asistir” a un evento.

Si lo de la tecnología no es lo suyo, ármelo a la antigua. Llame a la tía más chismosa que tenga, verá que todos confirman la asistencia más rápido que por Facebook.

Aliste los utensilios de cocina, porque paseo de olla que se respete obviamente debe contar con una olla sancochera tamaño familiar. Cuando la tenga métale cuchara de palo, tabla de picar, platos (si tiene de barro mejor), cuchillos, tenedores y cuanto traste tenga, porque a la orilla de un rio todo sirve. No se le olvide incluir en el mercado todos los ingredientes de un sancocho (que no los voy a enumerar porque todos sabemos que son muchísimos).

Ahora aliste su “chingue”. Esto lo puede hacer demográficamente, es decir, de acuerdo con su sexo y edad. Si usted es una adolescente con algunos kilitos de más y no quiere que el primo bueno se burle, opte por llevar un pareo o camiseta vieja por encima del biquini, así disimula los gorditos. Si usted es el primo bueno, lleve la novia para que la prima gorda no se ilusione mucho y se pueda quitar la camiseta vieja. Si usted es el tío soltero, empaque la narizona, pues nunca se sabe que viuda o separada anda por ahí buscando novio. Y si es la solterona de la familia, lleve repelente para que los mosquitos no sean los únicos que se la coman.

No olvide llevar chanclas extra, porque no hay rio colombiano que no cree una corriente de chanclas y siempre quedan algunos primitos brincando en un pie porque las aguas turbulentas les descompletaron el par.

Por último, meta todo y a todos en el carro. Escoja un río cercano, prepárese para disfrutar uno de los planes más divertidos que puede hacer con su familia y descrubra por qué el paseo de olla es un plan que no ofrecen las agencias de turismo pero que todos los colombianos hemos disfrutado alguna vez, porque para crear buenos recuerdos usted no necesita ir a Miami o Ibiza.

Comments

comments