Contra y recontra: cambios para un mejor sistema

Contra y recontra: cambios para un mejor sistema

contrayrecontra

Por Dennys Martínez
Ilustración Juan Andrés Tello

Quiero iniciar diciendo que este no es un escrito #ContraElSistema, porque no creo en que “ese sistema” sea ajeno a nosotros y esté como un ente fuera de nosotros. El sistema somos todos y ese cambio que tanto anhelamos también dependerá de cada uno. Es muy común hoy en día ver levedad en el pensamiento juvenil, ver la banalización del arte y la literatura, la frivolidad política y el éxito de la prensa amarillista. Es este escrito ciertamente un llamado para que repensemos nuestros valores y apostemos por una mejor versión del joven y del ser humano. No es una queja, es una invitación. ¿Y si el verdadero cambio del mundo comienza por reciclar en casa?

En nuestra sociedad faltan personas que asuman su papel como agentes de cambio, lo cual está dejando un gran vacío en esta generación, la falta de crítica y el juzgar todo lo que se oye, se ve y se lee, está volviendo invisible al joven y al ser humano como individuo tornándolo así parte de la torpe “masa pegajosa del mundo” como lo llamara Julio Cortázar y justamente parafraseando al inmortal escritor, todos deberíamos estar contra pelo, contra luz, contra novela, contra danza, contrabajo, contra y recontra, contra todo y así, cada día contra cada cosa que los demás aceptan y que tiene fuerza de ley. Necesitamos una forma de rebeldía bien direccionada que cambie el presente y nos brinde un mejor futuro aun cuando ya no seamos llamados “jóvenes”. ¿Y si el verdadero cambio del mundo consiste en guardar la basurita en tu bolsillo y no en la calle?

El mundo necesita personas activas, comprometidas con un verdadero progreso de la sociedad, donde a la crítica y la rebeldía en contra de lo convencional, se le dé un lugar privilegiado; necesitamos más movimientos que transciendan y transformen la levedad en la que vivimos. Se necesitan jóvenes con una ideología diferente a la común, un ir en contra de lo ordinario, de lo cotidiano que silencia el intelecto humano. El cambio generacional ha sustituido una cultura rica y profunda que analizaba su problemática social, por una generación de corte leve y facilista. ¿Y si el verdadero cambio del mundo consiste en desconectar el compu mientras no lo usamos?

Es así como me gustaría pensar en un futuro menos fatídico que realidad que nos acosa, donde el joven dignifique la existencia del hombre sobre la tierra, y a través del arte, la cultura y los movimientos sociales y ambientales se reivindique el pensamiento crítico y los valores de la actual “civilización del espectáculo” como Vargas Llosa nos definió una vez. Es muy fácil criticar al gobierno, al “sistema”, pero no miramos qué es lo que hacemos todos los días. ¿Y si el verdadero cambio del mundo consiste en darnos cuenta que el cambio inicia en nuestra propia casa y que el “sistema” es lo que es, a razón de lo que somos nosotros?

Comments

comments