De agujas y ganchos

De agujas y ganchos

La señora de 73 años toma una aguja y une el hilo de color violeta con el amarillo que está en el nochero de su nieto. Mientras tanto, mientras un bolero acompaña la tranquilidad de dicha mujer, ese nieto está pagando unos 50 mil pesos para que un hombre de menos edad, haga lo que su abuela está haciendo; sólo que en este caso, se hará con su piel.

Quienes lo han hecho, expresan la ausencia de dolor en el instante en que dejan de tocar el suelo. Expresan el éxtasis del momento y alardean de la experiencia. El dolor es controlado por la liberación de endorfinas y adrenalina; éstas, salen a cumplir su papel en el cuerpo para evitar que caiga en un shock total. Ese dolor, se convierte en el protagonista ya no de quien está en el aire, sino de sus espectadores.

Entre las delgadas líneas de lo moral y de la locura, se puede encontrar el arte. Ese arte que con el tiempo cambia sus definiciones y renueva sus preguntas. La suspensión corporal, ese tabú que hace parte de ese arte, o de una contradicción o de la falta de raciocinio, es una de las formas de modificación corporal que más auge tiene entre quienes entran al mundo de jugar con la piel.

Se trata de un procedimiento como el que hace la abuela del nieto. Unas agujas esterilizadas, unos ganchos de un grosor lo suficientemente fuerte como para cargar a un joven que reta a sus miedos; unos cuidados que parten desde la prohibición de carnes rojas, bebidas alcohólicas y drogas psicoactivas, al menos un día antes de ‘colgarse’ y mucha pero mucha concentración.

Mínimo tres personas deben estar presentes a la hora de someter al nieto a la suspensión en el aire. Éste, allá arriba, puede sentir extremo dolor (a falta de concentración), náuseas y desmayos; o por el contrario, una conexión espiritual y mental, que en últimas, es el objetivo de este arte corporal.

La suspensión corporal, es un acto simbólico que puede virar entre el entretenimiento a quienes observan cuando se hace públicamente, hasta la descarga de energías, la conexión con sí mismo y la meditación sin distracciones, cuando se hace en privado.

Es un acto que aún en nuestros tiempos, alarma a quienes lo desconocen. Sin embargo, hace parte de esas prácticas ancestrales que si se realizan de manera apropiada, generan un vínculo entre la cultura y la historia.

Mientras tanto, la abuela sigue cociendo, y aquel nieto despide de su lista, una experiencia con agujas, ganchos y sangre.

CLASES DE SUSPENSIÓN

Superman, Loto, Rodillas, Resurrección, Suicida.

El clavo estuvo visitando la exposición de suspensión corporal en el marco del  Calink Festival mira las fotos aquí.

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