Dinero fácil para Dummies

Dinero fácil para Dummies

Ilustración: Nadin Amin - EL CLAVO

Ilustración: Nadin Amin - EL CLAVO

Si usted hace parte del 12% de la población colombiana que según el DANE, está desempleada, si siempre mantiene en su bolsillo las moneditas exactas del pasaje de bus o ya está cansado de que su apodo sea “Bom Brill”; puede que este manual de cómo conseguir dinero fácil le sirva para salir de “la inmunda”. Estas son algunas “profesiones” que usted puede ejercer si quiere que el dinero le llegue de una.

1. El “Lavaperros”
Si a usted le gusta que le llamen por “Don fulano”, le fascina los carros polarizados con rines de lujo o simplemente, cree que las camisetas multicolores y las cadenas gigantes de oro son de muy buen gusto; este trabajo es perfecto para usted. Lo mejor de todo es que no se necesita de mucha preparación previa para ejercer este oficio, pues sólo tiene que conseguir un “fierro” y un muy buen “patrón-cinador” que lo ayude.
Lo bueno del  “lavaperros”, es que su vida puede ser muy divertida y muy llena de lujos. Lo malo del oficio es que esta vida no suele durar mucho, ya que su salud puede ser afectada por una lluvia de plomo o una repentina claustrofobia adquirida en una cárcel de Estados Unidos.

2. Saque a relucir su “Yo, político”
Si usted es un muy buen orador, o en su defecto un cuentero desocupado, esta es su profesión de obtener plata fácil. Cómprese un vestido de saco y corbata, reparta cajas de lechona a diestra y siniestra e invéntese una campaña política  llena de cuentos de hadas y polvos mágicos de la felicidad. Luego, cuando sea elegido por la gente a la que usted le ayudó a repellar la fachada de su casa, siéntese detrás de un escritorio y obtenga muy buenos dividendos del erario. Lo bueno de este método de plata fácil es que los afectados olvidan rápidamente y usted puede ser reeligido. Lo peor que le puede pasar es que le den la casa por cárcel.

3. El Faraón de su propia pirámide
Si usted tiene un gran poder de convencimiento, o de pronto su ascendencia “culebrera”, le puede dar el título de “financista”, usted puede lanzarse a la aventura de montar su propia pirámide. Lo bueno de esta estrategia es que usted “capta” lo mejor de sus clientes. Lo malo de esta peripecia financiera es que cuando ellos se enteren de lo que realmente es su graciosa y absurda ecuación matemática, a usted le tocará hacer lo que hizo Tutankamón: enterrarse con toda su riqueza bajo seis metros de tierra.

4. Cree su propia religión
Si usted lo que quiere es lucrarse en el negocio de la fe, siga los siguientes pasos: primero monte en el garaje de su casa una improvisada pero sagrada iglesia, llena de cortinas, flores y sillas de plástico. Luego, imite un acento portugués y realice la “oracao forte du espíritu do santo”, en ella asegure que usted tiene la clave de la salvación. Lo bueno, es que los diezmos son muy jugosos. Lo malo, es que para conseguirlos usted debe hacer mínimo dos milagros al mes.

5. El manager
Si usted es de los que tiene unas muy buenas amigas, o unas primas de lo más “simpaticonas” puede montar su propio negocio de “acompañamiento de alto  nivel personal ejecutivo y de protocolo” (el nombre es como medio largo, pero llamarlo de  la otra manera, no es muy comercial que digamos). Este negocio se basa en que usted represente y distribuya las cualidades de sus afiliadas para distinguidos empresarios que requieren urgentemente de la compañía femenina. Lo bueno del asunto es que usted debe capacitar a sus empleadas. Lo malo del oficio, es que de pronto en una de esas capacitaciones usted quede “pringado”.

Nota: Es más fácil ponerse a estudiar y a trabajar que intentar seguir alguna de estas técnicas. De todas formas, ¡mucha suerte!

Comments

comments