LA OTRA ACTUALIDAD

LA OTRA ACTUALIDAD

Hace unos cuantos meses atrás tuve la oportunidad de asistir a una conferencia dictada por el Dr. Larry Weiss, colaborador del Centro de Recursos de las Américas* (Resource Center of the Ameritas), referente a la globalización de la economía y sus efectos en los países del Tercer Mundo.
La conferencia se encaminaba a ofrecer al auditorio una visión diferente de los procesos económicos de globalización, haciendo énfasis no tanto en los sonados beneficios que éstos aportan, sino en las culturas de miseria que están generando en las zonas del Tercer Mundo, específicamente en países de Centro y Sur América, África y Asia.

Además, el Dr. Weiss establecía cómo las grandes multinacionales estaban extendiendo sus brazos con el fin de abarcar más territorio en el mundo y así lograr un dominio que a veces era difícilmente imitado por el poderío de un gobierno. Según Weiss, las estadísticas muestran que el mundo está cayendo en manos de las grandes compañías y grupos privados, y sus argumentos se soportan en el hecho de que los mas grandes monopolios dominan o se están apropiando de los sectores industriales, de comunicaciones y de prestación de servicios. Además, estas empresas ejercen un poder creciente en el ámbito político de los países. Tarde o temprano el globo terráqueo estaría dividido no en países y estados, sino en territorios ocupados por las grandes multinacionales, y serían estas las que empezarían a regir los destinos de los pueblos al “adueñarse” de los sistemas productivos y políticos de éstos. Como en todo, estas empresas privadas están bajo el dominio de unas pocas personas, quienes se convertirían en los nuevos “presidentes” y gobernantes de estos pueblos.

Ya en la parte media de la interesante conferencia, nos fue presentado a los asistentes un impactante video titulado “Asignado para esclavitud” (“Zoned for slavery”), el cual se centraba en uno de los grandes problemas que estaba generando el inevitable proceso de globalización: las maquilas.
Una maquila o maquiladora, es una planta de producción que una empresa decide instalar en otro país o región donde el costo de la mano de obra es igual que otros factores, es muy bajo, tanto así que justifica el crear la planta y costear los fletes de materias primas y producto terminado.
La película es filmada por personal del Centro de Recursos de las Américas en países como Honduras y El Salvador, donde existe un gran número de maquilas, propiedad de empresas americanas y coreanas, dedicadas principalmente a la manufactura de confecciones.
Allí se exhibe el trato inhumano que se le está dando a los operarios que laboran en las maquilas; algo así como la política del “garrote”, pero mucho peor. Estos operarios son en su mayoría mujeres y niñas que van desde los 14 años hasta los 50 aproximadamente. Estos tienen que someterse a todo tipo de abusos por parte de sus supervisoras, que van desde ser golpeadas por no cumplir las cuotas del día o por hablar con su vecina de trabajo, hasta el ser obligadas a tomar píldoras anticonceptivas de tal forma que la empresa no se tenga que hacer cargo de gastos incurridos por licencias de maternidad. El vídeo también documenta casos extremos como aquellas mujeres que han trabajado uniendo mangas o ensamblando camisas casi 20 horas seguidas, u otras pocas a quienes la empresa las ha hecho abortar sus hijos a cambio de no perder el empleo.

Ahora, si el trato deja bastante que desear, sus salarios no son la excepción. Mientras que las empresas, que tienen sus almacenes repartidos por todo el mundo venden el producto terminado a famosas firmas de ropa, que cobran al consumidor final por una simple camisa no muy exclusiva, entre U$25 y U$30, las operarias tienen un salario que oscila entre Uc11  y Uc25  por hora trabajada, sin ningún tipo de prestación claro está. Lo peor de todo, según el Dr. Weiss, es que con sólo aumentar menos de U$1 al precio de venta al público de cada camisa, se le podría más que duplicar el salario por hora a cada operaria.

De cualquier manera estas empresas nada quieren perder en este sentido, y tratan de esconder dichas injusticias a los medios de comunicación, prolongando cada vez más la “agonía necesaria del trabajo” en estas personas. Además, los gobiernos de estos países es poco lo que hacen, presionados principalmente por el temor de que la inversión extranjera se aleje de su territorio acabando peor de lo que están.
Nuevos movimientos se están levantando en los Estados Unidos en pro de los derechos de estos trabajadores que laboran en condiciones infrahumanas, en los cuales se discute con los empresarios acerca de la función social de sus empresas, sobre todo en países en desarrollo; incluso se ha llegado a extremos de hacer campañas para sugerir a las personas en cuales almacenes no comprar, dada la procedencia de sus artículos y confecciones.

Puede que esto esté ocurriendo en Centro América, África y Asia, pero Sur América no se salva. Tal vez nuestro país tenga casos como este y nosotros no nos hemos enterado, pues si al fin y al cabo se pueden esconder cinco mil millones de pesos en una campaña política, por que no se puede esconder un poco de abuso social y miseria?

Este artículo no pretende demeritar el sistema de producción por maquilas, pues al fin y al cabo éstas constituyen una buena alternativa para competir en los mercados internacionales. Lo que se debe evaluar es el verdadero costo social que puede acarrear una alternativa de esta índole, no sea que por ganar competitividad, estemos sacrificando al mayor recurso de la organización: el recurso humano.
Así que la próxima vez que compres una camisa “de marca”, revisa la etiqueta. Tal vez salió con afán de las manos cansadas de una niña cualquiera en un país de Centro América.

  • El centro de Recursos de las Américas es una organización sin ánimo de lucro situada en Minneapolis, Minnesota, relacionada con la educación y la vigilancia de los derechos humanos, las políticas de los negocios de los países de Norte, Centro y Sur América. Resource Center of the Ameritas.

Comments

comments