En la cuadra

En la cuadra

Distraído y con paso lento camino por la cuadra de mi casa. Es tarde ya para que esté por fuera, pero la noche, como todas, amerita otro buen paseo…enla_cuadra_darioLa ampliación de la vivienda de la esquina está por terminar. Quién iba a creer que de la arquetípica casa de la manzana pudieran construir un remedo de edificio de tres ‘y medio’ pisos para sacar seis apartaestudios, lo que está de moda para quienes buscan… ¿economía e independencia? Lo tenaz de esta construcción, además de su estética, lo sufrirán las casas contiguas: esa tapia quedó más alta de lo usual y ya el sol tendrá que entrar donde el vecino, si acaso, cuando al mediodía pase perpendicular a su patio de ropas. Ojalá se quejen con las autoridades, pero ¿qué se dará primero?: ¿Que ellos crean que es posible hacer algo con las leyes o que las leyes hagan algo por ellos? Por lo menos nada pasó con la denuncia de la ubicación de los materiales, que casi alcanzaban un tercio de la calzada de la calle incluido su andén. Hasta ahora tengo que esquivar los escombros dejados por los maestros de obra y que se quedarán allí hasta cuando en alguna carreta los lleven a quién sabe qué parque…

Parece que es un ‘traqueto’, de los nuevos, como los de siempre, traído a más por una mercancía ‘coronada’. Que vaina que vino a parar en este sector.
¡Epa, casi meto la pata! ¡Hace falta la tapa del contador de agua de esta casa! Qué de malas los transeúntes afanados si no están pendientes de su siguiente paso. Por cierto, desde hace meses también se espera quitar la rama del árbol que colocaron como aviso “preventivo” para que los conductores no caigan en el hueco de la alcantarilla, cuando se robaron su cubierta junto con los cables de la red telefónica y que tardíamente fueron arreglados por la empresa de servicios públicos. ¿Y la tapa? Se contentaron con cortar la frondosa y larga rama ya seca por el tiempo…
El enrejado dorado del nuevo vecino luce demasiado fastuoso. “Hace juego” con los adornos en yeso que hizo colocar en sus ventanas espejo y el rosado mármol de su antejardín. Parece que es un ‘traqueto’, de los nuevos, como los de siempre. Que vaina que vino a parar en este sector: es inquietante ver armas en la cintura de sus ‘gorilas’, ceder el parqueadero a sus ‘naves’ rimbombantes, escuchar rancheras fiestas hasta el amanecer o eludir a toda costa el par de perrazos sin bozal que sus empleadas sacan a cagar a diestra y siniestra; donde caiga(n). ¡Y vaya usted a decirle algo! Si hasta el cura de la iglesia, por lo que me cuentan, hizo alusión a la intranquilidad del barrio con las frecuentes actitudes violentas de este individuo, traído a más por una mercancía ‘coronada’…

Un taxista acelera por ganar una carrera solicitada a esta hora, esquivando con precisión baches y huecos. Se olvida o no sabe o no le importa, le da igual, que el máximo es 15Km/H en áreas peatonales, 30Km/H en zona residencial, 60Km/H en la ciudad, 80Km/H en carretera… Lo importante para él es que a esa hora ningún rojo lo frena ni un verde lo impulsa más; el amarillo tiene prisa. Y para su fortuna, no han aprobado los topes de velocidad en los extremos de la calle, así que ágilmente me corro de la vía, dejando a un lado mi placer de andar por la calzada de asfalto…

enla_cuadraAl acercarme al hogar eludiendo rejas sucesivas que pretenden detenerme, mi andar se colorea con las flores color violeta del gualanday de la casa siguiente a la mía. A lo lejos el celador se tambalea en su bicicleta y mira tranquilo mis ojos, ya con los suyos a punto de cerrarse para cuando vigile desde la caseta. Es hora ya de ir a la cama. La frescura de la noche ha propiciado mi sueño, que con ronroneos, acompañará al de mi amo hasta otro nuevo amanecer en la cuadra, que se construye o destruye al mismo tiempo que el barrio, que la ciudad, que el país.

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