Watch out! Punk is coming

Watch out! Punk is coming

punk_comingAsí se titulaba un ensayo de periodismo musical en 1970, cuando los primeros visos de realidad tocaron la superficie de lo que más tarde se convertiría en uno de los movimientos culturales más fuertes del postmodernismo. Caracterizado en sus inicios como poesía vomitada, mas no recitada, el punk nació del insulto y de la mente depravada de una juventud hambrienta de originalidad. Se acompañaba de pintura, moda, cine y sobre todo de una rebeldía absoluta que lo caracterizó desde su nacimiento en la década de los 70.
El punk es fortalecido por un sentido único de originalidad, al punto de que sus bandas más representativas huyeran durante muchos años de sellos disqueros, demostrando a la industria que la irreverencia y la rebeldía eran el ingrediente que oxigenaba y sostenía la reconocida independencia del movimiento ‘punkero’. Con el tiempo se convertiría en un sentido particular que expresaba la presión del asfalto y la polución social y cultural de ciudades como Nueva York, Chicago y Londres.
Esta expresión ruda y vulgar que se enriquecía de la ausencia absoluta de los tecnicismos impuestos por otros movimientos ‘rockeros’, buscó a cambio madriguera en el espacio de la experimentación y fusión de elementos más distintivos como el jazz y el blues que se fortalecía de la ambigüedad de sus protagonistas, en su mayoría jóvenes trabajadores de clase media norteamericana y británica.
A pesar de que en los años 90 se hablaba que el punk había muerto (20 años después de su nacimiento), éste únicamente había sido presa de una evolución absoluta, que no lo aísla del efecto evolutivo de la tecnología y las tendencias culturales de la llegada del nuevo siglo. El punk y todos sus personajes más sobresalientes de la música y de las artes en general no sólo dejaron una huella que hoy en día disfrutamos, sino que han impulsado la evolución de nuevos movimientos artísticos y subculturales de la música que van desde el innegable impacto de The Ramones y Sex Pistols a la inconfundible marca visual de Andy Warholl en las artes visuales.
El punk nació y vive en cada nueva forma de música, que suena irreverente, atrevida y ruda, en las nuevas filosofías multiculturales y sexuales de los skinheads, skaters y jóvenes punk, y hasta en las pasarelas de grandes diseñadores en Europa que todavía se dejan impregnar del ácido aroma a cuero, acero y jeans sucios. Y se presenta con un ingrediente étnico bastante particular al renacer en el tercer mundo con lo mejor y lo peor de la moralidad global y cargada de toda la adrenalina que ofrece nuestro caótico presente. ¡El punk vive!
Publicaciones recomendadas:
  • Legs McNeil and Gillian McCain’s. Please Kill Me: The Uncensored Oral History of PUNK
  • Jon Savage’s England’s Dreaming: Anarchy Sex Pistols
  • Clinton Heylin’s From the Velvets to the Voidoids: A Pre-punk History for a Post-punk World.

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