Un sueño a 500km de altura

Un sueño a 500km de altura

Jóvenes científicos y profesores de la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá se encuentran desarrollando el primer picosatélite de Colombia, el primer paso hacia el casi  imposible sueño de pertenecer a la era aerospacialLocos, lunáticos, chiflados… Así han sido descritas las personas que componen el equipo de Colombia en Órbita, doce científicos que se encuentran en la tarea de posicionar a Colombia en el campo de la  ingeniería aeroespacial, mediante la construcción de un picosatélite. Este pequeño artefacto en forma de cubo de 1kg de masa, fue nombrado “Libertad 1” por uno de sus gestores, el Doctor Álvaro Leyva Durán. 

Durante poco menos de un año el equipo liderado por el director del Observatorio Astronómico de la Universidad Sergio Arboleda, ingeniero Raúl Joya, ha desarrollado el diseño del denominado cubesat, picosatélite o nanosatélite, idea original del ingeniero norteamericano Robert Twiggs de la Universidad de Standford, quien ha apoyado junto a la Universidad de Texas, la Aeronáutica Civil y la Fuerza Aérea Colombiana esta primera misión.  El objetivo, según lo explica el licenciado César Valero es, “recibir por lo menos una señal de telemetría (una serie de datos que indican cómo se encuentra el satélite), emitir una estrofa del himno nacional y recibir y emitir una señal de audio desde tierra”.
Aunque para muchos estos objetivos no son suficientes para decir que se está construyendo un programa espacial en el país, la realidad  es que para llegar a innovar la tecnología en esta ciencia se necesita conocer el funcionamiento de un satélite básico como el picosatélite. Así lo demuestra la experiencia de países como Argentina y Brasil, los cuales antes de desarrollar satélites con aplicaciones en la comunicación y teleobservación decidieron implementar satélites de bajo costo como el cubesat –no supera los US$250.000. 

En el caso de Argentina, en 1990 se lanzó el satélite LUSAT 1, creado por radioaficionados para poder compartir datos entre sí y con el resto del mundo. Un sistema como éste es el que permitirá a los colombianos escuchar las emisiones de audio de Libertad 1, como lo explica Raúl Joya: “Las personas que tengan un radio en la frecuencia adecuada van a poder escuchar las señales que envíe el picosatélite. Después daremos algunas facilidades para dar a conocer las emisiones en la academia. Las emisiones serán su temperatura, voltaje y corriente, además de alguna señal de audio”.

El cubesat, aunque es un diseño prefabricado no está perfeccionado, por lo cual este grupo de colombianos ha tenido que sortear toda clase de problemas que, hasta hoy, no habían sido resueltos por la comunidad cubesat. Uno de los más importantes aportes al desarrollo técnico del picosatélite ha sido el del licenciado Andrés Alfonso, quien encontró la solución a errores de comandos de operación del satélite, lo que significa una mayor probabilidad de éxito en su vida útil.

También el equipo de Colombia en Órbita, en el cual se encuentran jóvenes  estudiantes,  ha perfeccionado el sistema de transferencia de datos, de tal manera que las funciones del satélite se llevarán a cabo con mayor precisión. La confianza de los gestores del proyecto en estos novatos de la ciencia aeroespacial, ha dado frutos, como lo explica el Dr. Joya “este proyecto también se inició con los estudiantes de las especializaciones de la Universidad y el apoyo irrestricto del rector Rodrigo Noguera Calderón, quien recomendó varios estudiantes y algunos profesores talentosos.  Y ahora,  casi ocho meses después de empezar a desarrollarlo, podemos decir que son personas que van a tener un futuro brillante en la programación de satélites (…) Muchas veces hemos encontrado respuestas que en Estados Unidos no hallaban respecto a ciertos problemas técnicos, así que hemos aportado algo  significativo a los estudios de esta clase de satélites

El picosatélite será lanzado al espacio a finales de abril, desde el cosmódromo de Baikonur, Kazakhstan, en la antigua Unión Soviética. Irá a bordo del cohete Dnepr, que pondrá en órbita el artefacto en aproximadamente 20 minutos,  a 500km de altura.

El  desarrollo de esta primera misión ha dado pie a la controversia. Unos lo tildan de propósito político, otros simplemente dicen que están locos, y otros tantos piensan que esto no vale la pena. Por esto, para el equipo de Colombia en Órbita el mayor reto, más aún que la construcción del satélite, es convencer a los colombianos de que este proyecto sí se puede llevar a cabo en nuestra tierra, que esto no es ninguna parodia de ciencia ficción.

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