Mariana Gil Ríos: dibujando la magia de la realidad

Mariana Gil Ríos: dibujando la magia de la realidad

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Estudió Comunicación Audiovisual de la Universidad de Antioquia, sin imaginarse que lo suyo sería hacer novelas gráficas, un género que combina el cómic y la narrativa literaria. Su obra “Raquel y el Fin del Mundo” ha sido alabada por la crítica gracias a la sensibilidad de su historia y la calidad de su composición. Gracias a ella, Mariana ha sido acreedora de un número considerable de premios entre los que se destaca la Beca de Circulación de la Gobernación de Antioquia y el Premio de Talento Creativo. Ha participado en diversos festivales de cómic de varios países, convirtiéndose en una embajadora de la novela gráfica colombiana en el mundo. Actualmente ilustra para varias revistas donde destaca su gusto e ingenio. 

¿Cuál es el poder del cómic?

A mí me encantan las imágenes. El cómic, considero yo, está en un punto intermedio entre la literatura y el cine. De ambos artes recoge su esencia: del cine las imágenes y de la literatura la historia. Sin embargo no tiene esas pequeñas cosas “aburridas” que tienen ambos, como es la manipulación del tiempo (esto hablando del séptimo arte) y de los códigos preestablecidos (el abecedario) de la literatura. El cómic se deja contemplar, permitiendo que el lector se centre en el contexto de la historia, eso sí a un ritmo muy personal. Cuando uno hace cómics le puede poner un sello único porque se crea un universo particular.

¿Cuáles son esas referencias que la inspiraron para convertirse en ilustradora?

Desde pequeña he sido fanática de las tiras cómicas de Mafalda y Calvin and Hobbes, las cuales recortaba y coleccionaba. De hecho, mis primeros dibujos fueron historietas que hacía con una amiga del colegio en las que narrábamos las cosas que nos pasaban. Cuando estudié cine y aprendí un poco más la técnica debo admitir que hubo unos libros, que aunque suenen cliché en el mundo de la ilustración, fueron necesarios para mi formación como artista.

¿De dónde nace la historia de “Raquel y el Fin del Mundo”?

El tema nació en la época que estaba en la universidad cuando mi novio de aquellos días estaba escribiendo un guión para un cortometraje sobre un grupo de amigos que soñaba con irse de Medellín. Al final ese proyecto no se realizó pero a mí la idea me gustó bastante, así que le pedí permiso a él para poder empezar, a partir de esa trama, la historia del cómic. Él accedió y luego, después de bastante tiempo, pude concretar el eje temático de mi novela gráfica, que habla de las partidas y los cambios de la vida los cuales así no nos gusten, son necesarios para avanzar.

¿Cuáles son los temas recurrentes de sus historias?

Yo me centro en situaciones basadas en hechos de la vida real y de la cotidianidad, ya sean mías o de la gente que me rodea. A eso le llaman auto-ficción, porque uno toma cosas de la realidad y las modifica. Me encanta combinar personajes “normales” con otros muy especiales, como animales antropomorfos. Siempre trato de hablar de temas que están relacionados con el cambio y con el cierre de ciclos, como cuando uno crece o deja ir a los seres queridos.

¿A qué o a quién le daría clavo y por qué?

A las empresas y personas que no valoran el trabajo de los artistas.

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