El DeLorean en mi mente

El DeLorean en mi mente

Regreso Al Futuro

No es casualidad que justo hoy haya visto ‘Tomorrowland’, la película (un poco tarde) y me esté preguntando, una vez más, si sería capaz de viajar en el tiempo.

La verdad: depende. Me parece fascinante la idea, pero también me asusta un poco. Siento intriga, pues es una de las pocas locuras que el hombre aún no ha logrado, hasta donde conocemos, pero ¿cómo sabremos cuando suceda, cuando alguien lo pueda hacer?

Hemos llegado a la Luna, hemos clonado animales, hemos curado enfermedades; pero siempre en el tiempo “presente”.

Me produce fascinación, por ejemplo, imaginarme viendo mi infancia; mi casa de entonces, la gente, su ropa, mi padre (Q.E.P.D.)… ¡Uff, alucinante! El entorno de otra época ¡Qué maravilla! Pero ¿y si lo daño todo, si una sola de mis acciones hace que el “futuro” no sea tan bueno?

En mi caso, por ejemplo, soy fiel creyente del destino. Me siento siempre en el lugar y en el momento correcto, creo que todo es una cadena y que no seguirla puede descompensar todo. Entonces, imagino: tal vez si hoy no estuviera aquí sentada, escribiendo esto, podría estar en la calle rompiéndome un brazo. Algo así.

Con este pensar ¿Quién se atreve a cambiar algo en el pasado? Ahora estoy completamente agradecida con mi presente. Claro, hay cosas de las que me arrepiento, pero siento que enmendarlas puede privarme de otras buenas situaciones que han llegado a mí a raíz de mis errores.

La verdad es que el tema me atrae sobremanera. Una vez, incluso y por casualidad, coincidí con tres películas sobre máquinas del tiempo en solo un par de días y he visto, en Gooogle, algunas fotos inexplicables que parecen reales y ponen en duda la continuidad lineal del tiempo. Solo tecleen “Viaje en el tiempo” y verán.

Ahora el futuro ¿Qué tal saber lo que nadie más, lo que va a pasar, lo que ninguno aún ha vivido? ¿O viajar muy lejos, a donde todo parezca irreal, tal como lo pintan las películas? ¿Se imaginan un mundo real a lo ‘Futurama’?

¿Pero y si el futuro no existe? O peor aún ¿si ustedes ya no existen? ¿Entonces en qué se convertiría ese viaje en el tiempo? En una horrible revelación, que también podría alterar su “pasado”. Es decir, el tiempo actual.

La vieja: mirar los resultados de la lotería, volver al pasado y hacerse rico o en cambio, enterarse de un destino terrible e irremediable y volver con resignación al presente para, desde ya, dejar de disfrutar la vida. Viajar al futuro podría ser como jugar la ruleta rusa, nadie sabría qué va a encontrar.

Además, está la vieja creencia de que la lucha por evitar el destino es la que lo trae a nosotros. Mejor dicho, el tiempo lo envuelve todo y entrar en él puede ser maravilloso o desastroso.

Y ya para despedirme, les dejo una tarea que a mí me convenció bastante sobre la veracidad de los viajes en el tiempo. Busquen “Sergei Pomovarenko” en Internet y tal vez terminen pensando igual. Un pobre cristiano confundido, con ropa de otra época y que desapareció sin dejar rastro…

Como él, hay muchos casos más en la web. Algunos pueden parecer ficticios, pero ¿y si no lo son?

 

Autor: Lorena Arana
Twitter: @AranitaArepita
LORENA ARANA

Comments

comments