Girando como Boomerang

Girando como Boomerang

Foto: Juan Sebastian Bustos

-¿Conoce usted a Turmequé? Usted tiene cara de conocer a los caciques.

-No, no señor, ¿por qué?

-Porque aquí todo nace del invencible cacique Turmequé.  Por eso la estatua y demás.

Cerveza fría (preferiblemente Poker debido al clima caliente), música de despecho con bajos mal amplificados y jugar a no pisar las líneas, como cuando éramos pequeños.  No se vale titubear ni se vale demorarse más de cinco segundos.  Te cose los tímpanos el alfiler de la pólvora que estalla sin previo aviso y te deja colgando, posiblemente haciéndote perder tu concentración.  Te pesa la mano, pues sostienes en su centro una figura cónica de acero forjado que algún día quiso ser disco de oro.

Si te da por mirar por encima de tu hombro, notarás que otros tres personajes te miran fijamente, esperando una Mano (1 punto), una Mecha (3 puntos), una Embocinada (6 puntos), y si todo sale bien, una clásica Moñona.

-No se haga ahí, niña, en ninguno de los dos extremos, porque vea le va a estallar eso, así se haga detrás de la cancha.  Hágase en el medio, donde están los numeritos.  ¿Se le antoja una cerveza?

-No, gracias, no tomo.

-¿Y es que cómo piensa jugar, o qué?…

27 puntos para los hombres y 21 puntos para las mujeres.

-¡¿Tras de organizarnos en equipos como si fuera paseo bugueño, no tenemos derecho a más puntos?!

-Doña, vea, no se asare, que usted ni siquiera está jugando.  De todos modos hay duplasmixtas para que pueda jugar con hombres. No me asare a los pelaos, que después les dan nulidad de lanzamiento.

-¿Son de la Sub 25 o qué?

-No, son Juveniles.

-Entonces me voy para donde los Mayores.

Las botellas siguen llegando y las ocho áreas se siguen llenando.  La delgada línea blanca separa con escrupulosas reglas y matemáticas exactas lo que por un lado es la Liga Vallecaucana de Tejo y por el otro calvas y canas familiarizadas entre sí con más de diez años de experiencia de campeonatos abiertos o recreacionales, que gritan obscenidades fragmentadas si el tejo no es lanzado como frisbee o boomerang.

Realmente no se sabe distinguir entre una barra brava del América o una verdadera Mecha detonante, pues es con verdadera pasión con lo que estos grupos de jugadores amantes de Darío Gómez y espumas blancas se preparan por la derecha, pisan su área y lanzan con estilo, precisión y fuerza dignas de Zipas y Zaques.

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