Jersey shoreame

Jersey shoreame

Cuando no tengo nada qué hacer me gusta sentirme estúpido y pasar por los canales de cable como si se fuera a acabar el mundo.

Hace rato vengo siguiendo por puro morbo un reality por capítulos que pasa MTV, que ya de música más bien poco. El nombre es Jersey Shore: si no lo han visto les cuento que se trata de un juego donde meten a unos italoamericanos, hombres y mujeres, en una casa, darles todo el trago y la comida que quieran y simplemente ver cómo se destruyen unos a otros hasta que alguno o alguna no se soporta más y decide irse de la casa.

Es un método innovador, no hay concurso, no hay votaciones, sólo el juicio del grupo, y pues si no soportas la presión de ser excluido, maltratado y humillado por los otros participantes, entonces debes tirar la toalla e irte.

Admito que lo veo porque me parece una pieza magistral de entretenimiento barato. Nos pone el drama humano de adultos jóvenes gringos que quieren ser aceptados por el pequeño grupo dejando de lado sus vidas reales y, literalmente, luchan por no verse destruidos ante las cámaras.

Hace unos días viendo la serie tuve una reflexión al respecto, seguimos asistiendo al desmadre del circo romano pero ahora en formato ‘guisofashion’, ya no hay leones pero si otras fieras y nos encanta ver como unos destrozan a los otros y otras frente a las cámaras.

Estos personajes son la prueba de lo mal que está el sistema educativo americano, los pocos valores que esos jóvenes criados en medio del discurso terrorista tienen, lo poco que saben sobre el mundo en general y, sin duda, nos demuestran que la ignorancia es atrevida y genera morbo y el morbo genera audiencia y la audiencia dinero.

Ante estos gladiadores italianos e italianas wannabe, entiendo que no es sólo la juventud colombiana la que tiene problemas, la que no fue educada, la que le da lo mismo todo, la que prefiere el dinero a los valores. Es una crisis mundial.

Después de todo mientras en Colombia teníamos a Uribe ellos en USA tenían a Bush, mientras aquí invertimos los recursos de la salud y la educación en la lucha contra el narcotráfico y la guerrilla, allá invirtieron esos mismos recursos en la guerra contra el terrorismo. Mientras aquí los niños pequeños son educados por Jotamario y alguna superbitch de turno, allá son los Jersey Shore los que marcan la pauta, los que enseñan, los que sirven de referente.

El mundo está cada vez peor, no hay duda, no sé si me va a gustar envejecer para quedar en manos de un poco de ineptos, para sufrir porque el médico no me quiere curar si no hacerme pagar más plata y mantenerme enfermo para que el dinero siga saliendo de mis bolsillos y llegando a los de él.

Sin duda, el primer mundo también está en problemas, y asistimos a nuestro propio desmadre, con felicidad, con aceptación, con júbilo, casi como cristianos ante las fieras. Por eso sálvese quien pueda, y que cada quien vea lo que quiera ver.

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