¡Juepucha! se me olvidó el condón

¡Juepucha! se me olvidó el condón

¿Cuál es la razón para no usar el condón como se debe y cuando se debe? ¿De qué depende? Hay muchas circunstancias que rodean una relación sexual.

Foto: Luis Gaviria - El Clavo

La mayoría de las personas jóvenes o adultos no están usando condón en las relaciones casuales (y en muchos casos en las relaciones programadas con sus parejas estables) salvo cantadas excepciones de hombres y mujeres responsables. Entiéndase como relación casual la que busca cada “macho que se respete” al programarse para salir de rumba con o sin pareja, y al parecer también es una opción no descartable en muchas mujeres a la hora de enrumbarse. Las relaciones casuales se dan en los carros, baños, garajes, “detrás de una puerta”, y en el mejor de los casos en un motel (único sitio de los mencionados donde el condón está disponible). Y quién puede negar que este tipo de encuentros le agregan adrenalina al asunto. Lo preocupante es que esto ha llevado a un alto índice de embarazo en adolescentes y un crecimiento progresivo en la tasa de enfermedades de trasmisión sexual como el SIDA, la hepatitis B y el herpes, entre  otras.

No entiendo por qué se dejaron de lado las campañas que promovían el uso del condón entre los adolescentes si es evidente que las simples “cátedras” de educación sexual que se dan en colegios y universidades son completamente inefectivas, las discusiones moralistas de que sí promover su uso en los jóvenes es un “pecado” (calificativo no válido en un estado laico como Colombia después de la Constitución del 91) y una supuesta actitud sexual libertina, quedan en un segundo plano cuando es evidente que sin que se apoye el uso del condón ya estamos viviendo en una sociedad con una juventud completamente irresponsable frente al tema. Pero al final de cuentas, ¿qué debemos hacer? Mi recomendación es simple: todos deben cargar condón y usarlo para lo que está recomendado, “para tener sexo”, y ésta debe ser una decisión muy personal ya que el Estado es indolente y no tiene una política contundente para el manejo del tema al igual que los padres de familia, quienes están siendo muy pasivos.

La solución no está en la prohibición de las relaciones sexuales en los adolescentes, pues ya está demostrado que esta actitud o la simple educación ha resultado nefasta para las miles de menores de edad que han quedado en embarazo quienes se exponen a graves riesgos al tener que acceder a sitios y/o terapias no supervisadas para abortar o enfrentarse prematuramente a la maternidad, así mismo crecen las estadísticas de los nuevos contagiados con las ETS (Enfermedades de Trasmisión Sexual).

No esperemos que otros “pongan en nuestras manos” la prevención a futuros dolores de cabeza, eso no va a pasar. Lleve siempre condón, vale menos de lo que va a tener que gastar en celular cuando tenga el problema encima.

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