Los mochileros: Cuando la casa cuelga de la espalda.

Los mochileros: Cuando la casa cuelga de la espalda.

Foto: Kyla Tully

Arnfinn Lundberg, empacó su maleta con ánimos de conocer cualquier país barato. Ran Barak, lo hizo para viajar con un grupo de amigos que solo querían fiesta. Steven Chang terminó aquí por coincidencia. Bibí Eusse volvió por tercera vez, pero como siempre, volvió para irse.

Empacan sin objetivos claros, son conocidos como “backpackers” y “mochileros”, buscan hostales vía Web, tienen un pasaporte de cualquier parte del mundo, hablan inglés, viajan solos.

En su maleta caben seis prendas para invierno y verano, objetos de aseo, libros de viajeros como Lonely Planet (Planeta Solitario), recuerdos de algunos sitios y en pocos casos un computador portátil. Su casa tiene cincuenta centímetros cuadrados para un viaje que no se sabe cuando termina.

No necesariamente tienen los ojos claros ni miden 1.90 m, sin embargo Arnfinn cumple con el paradigma. Noruego, gentil, de espíritu latino. Vino a Colombia de paseo, un país en el que no necesitaba mucho dinero. Hoy Sofía Colorado es su prometida, una mujer de estatura pequeña, colombiana y morena. Planean vivir en España, un lugar intermedio, mientras tanto él viene a visitarla dos veces al año.

Como él, tres millones de personas en el mundo practican el hostelling modalidad de viaje, tienen entre 19 y 32 años y se hospedan en antiguas casas adaptadas cuyos precios varían según las condiciones, entre 7 y 15 dólares. Estos lugares son conocidos como hostales, habilitados por primera vez en en Altena, Alemania en 1912.

Ran Barak, por su lado, fue un francotirador israelí que cuidó la frontera con Gaza en pleno conflicto árabe-judío. Realizó un viaje de siete meses por Latinoamérica, fue agredido con armas en la frontera colombo-panameña, tentado a perder todo su dinero en los casinos de las Vegas y devuelto a su casa por escasez económica. Dice que la mujer de su vida probablemente haya nacido en estas tierras.

Cada uno de los mochileros tiene sus particularidades y vicios, uno de ellos es preferir los medios de transporte terrestres para disminuir costos, así lo hace Steven Chang, koreano. Por este motivo en el país no hay datos precisos sobre la cantidad de backpackers que ingresan, sin embargo la inversión extranjera en hotelería se estima en cuatro billones de pesos esperando recibir durante el 2010 a cuatro millones de turistas extranjeros.

Bibí Eusse hoy vive en Gant Bélgica, es colombiana y conoce más de veinte países. Es reconocida en el país por hospedar a 150 personas gratuitamente, liderando así una comunidad virtual llamada Couchsurfing. Contrario a Bibí, que reconoce que esto es una ayuda social, la creación de hostales desde el 2003 se ha triplicado, algunos han invertido en este lucrativo negocio.

Se reconocen por ahí porqué físicamente son distintos a nosotros. Caminan de manera descomplicada y tienen un hogar como maleta. Vienen a viajar y se devuelven con esposa, a conocer y se enamoran de Latinoamérica, a recorrer el mundo por cuanto medio de transporte sea necesario, a vivir de la filosofía Simple Life, que consiste en disminuir las necesidades y vivir más. Arrnfinn, Ran, Steve y Bibí son unos cuantos. Cuando reconozca a los viajeros en la calle, sonríales, los 50 cm de maleta en Colombia quieren hacerse ladrillos. “Pocos países me han convencido de dejar el nomadismo” dice Steve “Colombia es uno de ellos”.

Comments

comments