Me llegó la hora de estudiar algo

Me llegó la hora de estudiar algo

Foto: César López - EL CLAVO

Foto: César López - EL CLAVO

El escenario es muy tenaz: uno entra al colegio que le recomendaron a los papás o para el que alcanzaba el presupuesto. Es así como empieza nuestro enfoque hacia algún área del conocimiento, ya que hay colegios buenos en artes, otros en ciencias y otros en nada. Luego, el enfoque aumenta debido a ciertos profesores, que si son unos bacanes pues a uno le termina gustando su materia, pero si son casposos provocan que uno desista para toda la vida de áreas como matemáticas o química. Y cuando menos pensamos estamos a punto de graduarnos y con toda esa confusión que hay entre la excursión, el Ejército y el ICFES… toca escoger carrera. No hay nada qué hacer, se debe tomar una de las más importantes, decisivas y serias decisiones en la vida, muchas veces a los 16 años sin todavía estar en edad de merecer, hay que escoger carrera universitaria.

Y si lo anterior es tenaz, más aún es la presión de los papás para que uno estudie lo que ellos creen y juran “es el futuro”. Y esto no es nada, toca ser vidente y pensar si vamos a estudiar una carrera que nos guste o para la que somos buenos. Y más allá, una que dé plata o la que aparentemente tenga futuro. Entonces cuando uno mira la oferta de carreras se da cuenta que hay otro factor a tener en cuenta. Hay unas que son vocacionales como la Medicina y la Psicología, que para ejercerlas hace falta mucho más que haber estudiado, necesariamente uno debe tener una pasión particular por ellas. Y también hay las que son técnicas como la Ingeniería y la Administración, que todos podemos aprenderlas pero exigen destrezas en ciencias básicas.

Con ese chicharroncito se encuentran las universidades a la hora de recibir a sus posibles estudiantes. Por eso es importante que desarrollen servicios de acompañamiento que vayan mucho más allá de una simple e impersonal inscripción por Internet. Se debe atender al estudiante desde que se arrima hablando pasito con cara de primíparo y le da pena decir que no tiene ni idea qué estudiar, pero que debe resolver esa situación en un mes porque ya inicia el nuevo semestre. Es importante que las instituciones universitarias en verdad escuchen a los estudiantes de colegio, que les resuelvan dudas como la diferencia entre lo que van a estudiar y su campo de acción.

En la Universidad Autónoma de Occidente (UAO) se hizo un sondeo entre jóvenes que participan en actividades que se realizan en colegios y se encontró que muchos de ellos esperan recibir de la universidad colaboración en la decisión de la carrera que desean estudiar, así como suficiente información, apoyo y guía frente a sus inquietudes sobre la carrera. Esto con el fin de que el estudiante se oriente bien desde el principio y más adelante no cambie de carrera o peor aún, que deserte de la universidad. Por eso, la UAO ya está preparada para atender dicha demanda.

Toca que seamos concientes de esta situación a la hora de escoger carrera, la cual determina nuestro futuro y hasta nuestra personalidad. La otra vez un profesor comentaba en una charla de orientación vocacional que un médico camina muy distinto a un ingeniero, hablan distinto y se expresan diferente. Así que la cosa es más seria de lo que parece. En últimas, toca cuánto antes clarificar nuestro proyecto de vida y tenerla clara en la vida, por lo menos en cuanto sea posible.

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