Mi Marido La Recibe En Pijama

Mi Marido La Recibe En Pijama

Fotografía: La Escuela - Manizales

Asistí a un seminario sobre la ley 675 de Propiedad Horizontal en el año 2002 con ganas de aprender sobre la normatividad y reglamentación para convivir en sana paz con los residentes del condominio donde vivo.

La verdad me he encontrado a lo largo de mis años con múltiples personalidades como señoras chismosas y señores también, señoras quita maridos, músicos, poetas, estos fueron muy lindos, chicos entre 16 y 18 años que enviaban poemas por debajo de mi puerta y cuando yo salía a la ventana colocaban el casette de Señora Bonita, parecía que no tuvieran nada qué hacer, sólo esperar a que yo apareciera.

Gente tan inculta que almorzaba en el área de la piscina y botaba los huesos de pollo a…la piscina. He tenido como vecinos a unos niños que ni siquiera alcanzaban el timbre (5 años) al abrir me decían con voz muy varonil y chillona: Buenas tardes ¿están las muchachas? ¿Cuáles muchachas? preguntaba yo sorprendida, pues las que viven acá, es que las queremos invitar a la piscina. Venían con vestido de baño, toalla en el hombro y sandalias, me provocaba comérmelos a besos (aclaro que mis hijas ya estaban en la universidad)

Dada mi condición de miembro del Consejo y muchas veces Presidenta fui enemiga número uno de algunos vecinos, la mala del paseo y eso pasa cuando uno (¿o una?) es tan estricto que quiere que la Ley se cumpla, que todo esté bajo la normatividad, leyes, decretos, acuerdos, sentencias, publicaciones etc. que no haya ruido, que paguen las cuotas, que los perros… ese fue otro vecino ¡divino! No el del octavo piso, ese era otra clase de perro, hablo de mi vecino del quinto piso Scott, se hizo popis en mi alfombra, dejaba pelos por todas partes, qué no hice para declararlo vecino no deseado, pero me conquistó con detalles que lo declaré Caballero de la Corte Aparicio. Historias y anécdotas sobre vecinos y vecinas tengo muchas, hasta ladrones tuve que soportar y vecinas fantasmas.

Pero hay una vecina que lleva mucho tiempo, despertándome temprano, se pasea por todas partes como si fuera la dueña, entra a la cocina, a los cuartos, al baño. Ella tiene que venir a interrumpir mi descanso dominical, a todo le digo que sí para evitar problemas, bueno ya lo tengo, mi marido no se resistió a su encanto y la recibe hasta en pijama eso me descontrola bastante, cuando se va a acostar empieza a llamar al esposo para que no la deje sola, claro mi ventana da al frente donde ella vive y muchas veces he tenido que ver sus dotes eróticas y no con uno, con muchos.

Un domingo dejé la ventana cerrada y golpeó muchas veces, cuando abrí estaba frente a mí con sus 4 hijitos y el marido de turno, venían a desayunar, como es lógico mi corazón dio paso a esa nueva amistad y permití que entrara con su familia, ahora no sólo viene ella, vienen todos a recoger las migajas del piso, es la torcaza más linda, no sé si es la misma o le pasa como al señor Walker, el Fantasma que camina, tal vez hubo una y esa le enseñó a sus hijos a ser mis vecinos.

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