ROME: Total war

ROME: Total war

 

– “Nooo, parce, estoy en la calle. Ya no tengo con qué pagarle a los empleados y de pronto me los sonsaca la competencia”.

– “Yo estoy peor. Ayer la rata del vecino se me metió al rancho y me quedé sin con qué producir”.

– “Pues a mí me ha ido como bien. Me puedo dar el lujo de invertir en investigación lo que me queda de pagar los impuestos. A este paso me voy a quedar hasta con las tierras del vecino”.

Si creyó que esta conversación era entre sufridos empresarios nacionales, posiblemente haya sido despistado por entusiastas de los nuevos juegos de estrategia. Entre los amantes de videojuegos de todos los pelambres y colores, esta nueva especie se toma su adicción en serio y no le basta simplemente con apuntar y disparar. Ya nada es lo suficientemente realista para ellos: recursos limitados, opinión pública sensible a sus decisiones, gestión financiera, o logística de tropas y complejas redes comerciales ya no son diferenciadores para cualquier juego nuevo sino apenas los requerimientos mínimos.

Para este público más exigente se han creado nuevos juegos que logran balancear los aspectos más complejos de manejar una campaña militar y política, con la adrenalina del combate en tiempo real. Uno de ellos es ROME: Total war de Creative Assembly, que se resiste a ser encasillado en la categoría de “simuladores de estrategia en tiempo real con base histórica”. Además de la estrategia al mejor estilo de Civilization, este juego permite incluso sumergirse en cada combate para controlar en tiempo real un ejército de varios batallones y lograr la victoria en el campo de batalla. Su simulador es tan bueno que es usado en el programa Command Decisions de History Channel para recrear batallas decisivas.

Otro aspecto bacano, que lo diferencia de los otros juegos donde una bomba nuclear arregla cualquier problema, es que aquí todo es romano y las campañas hay que pelearlas como romano durante “años”. Y aunque un ejército numeroso y bien armado ayuda, hay batallas que se deciden por la capacidad de comando del general. Hay que escoger muy bien a qué batallas enviarlos porque cuando se muere uno especialmente experimentado, duele más que unos ‘cachos’ o ver a tu equipo de fútbol perder la Copa.

RECOMENDACIONES
Las mismas habilidades que un dictador debe desarrollar en el mundo real son las que se necesitan para llevarlo a convertirse en emperador de este mundo virtual.

Sobre la estrategia:
– No sea tacaño. Invierta en obras públicas para que las ciudades resulten atractivas para la gente. Esto se traduce en mayores ingresos por impuestos y más gente dispuesta a pelear por usted en sus campañas militares.
– Sea buen político. Mienta si es preciso, hágase el loco con sus aliados si eso es lo que más le conviene, pero trate de obtener la mayor ventaja posible sobre sus competidores antes de enredarse en un combate. Si los conquistadores han usado la diplomacia, el soborno y el chantaje durante miles de años, ¿por qué no usted?
– Cultive a su gente. La experiencia y la habilidad de sus allegados es su bien más importante. Case a sus hijas o nietas con militares prometedores con habilidades de comando o a intelectuales con madera de administradores para gobernar sus provincias.

Sobre la táctica:
– Sus arqueros son muy poderosos defendiendo ciudades o atacando a distancia. NUNCA los exponga a la infantería o caballería enemigas porque los aplastan como a cucarachas.
– Si debe enfrentarse a un ejército armado de elefantes u otras bestias no mande mercenarios ni tropas con poca experiencia porque van a salir corriendo… pero en dirección contraria. Prefiera unidades profesionales, acompañadas en lo posible de un general experimentado para que mantenga alta la moral y neutralice ese sucio truco enemigo.

OTROS JUEGOS MEMORABLES:
· La expansión Alexander del mismo juego, que se estrenó con gran acogida el pasado junio.
· Rise of Nations de Big Huge Games también combina la estrategia de Risk con lo mejor de la táctica de Age of Empires.
· Raise & Fall, Civilizations at war de Midway asombró con la batalla naval en tiempo real que le falta a ROME, pero decepcionó por la calidad de los gráficos.

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