#Temática: LA ERA DE LA FOSTITUCIÓN

Nuestra vida a través del celular

 

Usted va caminando hacia su casa, a la distancia observa una aglomeración de personas. Es la escena de un accidente, se alcanza a divisar un par de policías. La curiosidad puede más y decide ir a fisgonear lo que acontece. Antes de que se percate sobre lo ocurrido, puede detallar un lugar común: todos quieren retratar con la cámara de su teléfono celular, los sucesos en cuestión; todo un concierto musical.

A usted le gusta disfrutar los instantes, vivirlos, sentir los acordes puntuales en una canción, el estribillo de la que sigue. Por un momento se deja distraer por las múltiples manos sobre las cabezas de la eufórica audiencia, tratan afanosamente de capturar ese momento cumbre. La entrada al estrellato de lo viral, de lo banal. Es la era de la “fostitución”.

El celular se ha establecido como un aparato de primera necesidad y los continuos avances tecnológicos nos han propiciado, además de una herramienta para comunicarnos, una que nos permite capturar para la posteridad ese particular instante. Foto en las reuniones familiares y sociales, para alardear las vacaciones recientes, un primer plano del llamativo plato de comida en ese ostentoso restaurante y derechito pal Instagram.

Lo visual prevalece, la inmediatez de lo efímero, de lo desechable. La información hoy no se adquiere indagando, investigando, una imagen lo hace por usted, lo sintetiza de tal manera que usted siente que lo que observa es una verdad a rajatabla. No hay necesidad de corroborar fuentes y conceptos. La imagen es clara, el meme es jocoso ¿Es suficiente?

Las imágenes son más proclives a parcializar, impregnan un sesgo de acuerdo al objetivo del emisor. Son evidentes y en algunas ocasiones aspiran a ser absolutas. En una fotografía se puede dar un mensaje de más contundencia que si lo condensara en cientos de palabras, es válido. Hoy abundan las infografías, los contenidos audiovisuales en los cuales se sintetizan los mensajes, las noticias y los conceptos. Hay ejemplos interesantes, propuestas cargadas de creatividad, coherentes y rigurosas. Hay otras de las que es mejor no decir nada.

El texto escrito y la lectura están en mora de establecerse nuevamente. Encontrar la sintonía entre las historias y el lector es el reto. Claro, también hay subjetividad dentro del discurso escrito. Se asumen posturas y posiciones en ellos. Los espacios alternativos de lectura y escritura deben nutrirse de todos los elementos de la comunicación; y como medio escrito, ser garantes de información con estilo, forma y contenido. La comunión entre el texto escrito (físico) y el digital, es inevitable y necesaria.

Es mi ambición escribir y proponer un imaginario a través de relatos, cuentos y crónicas. Establecer la lectura y la discusión posterior de los textos que se escriben dentro de la cotidianidad. Una sociedad que se atreva a leer y a discernir, a compartir y confrontar contenidos, será una sociedad que trascienda la actual era de la fostitución, una sociedad que dé con la comba al palo… en el clavo.

Ilustración: Willington Giraldo 

Escrito por: Diego Medina 

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