Los gatos son algunas de las mascotas más amadas por las personas, dada su independencia y su genuina forma de ser, de manera que requieren cuidados y tratos especiales, por lo cual, estos son algunos errores que no debes cometer.

De acuerdo con una encuesta realizada por Fenalco, cerca del 43% de las familias en Colombia tienen un integrante peludo dentro de su núcleo, lo cual, acompañado con cifras de la Revista Pet Industry, representan más de 3 millones y medio de mascotas.

En ese sentido, entre el 18% y el 26% de los animales en mención son gatunos, por ello, es vital conocer de qué manera tratar a un felino y así mejorar la relación.

Dicho esto, al ser mascotas con un comportamiento complejo, es difícil reconocer qué les gusta, pero no imposible, por lo que si tienes un gato en tu hogar no cometas alguno de estos 3 errores.

Afectar su naturaleza

Los gatos son animales instintivos, es decir, tienen patrones de comportamiento que son intrínsecos de su especie, así como de su taxonomía o clasificación.

En otras palabras, todos los felinos comparten acciones, las cuales, en muchas ocasiones, se ven afectadas cuando se humanizan, tal como cuando el amo los viste y les impide su rutina de limpieza o la secreción de feromonas.

Al mismo tiempo, estos animales se destacan por su extrema independencia, de modo que consideran su entorno como algo sagrado, así que no es recomendado agobiarle cuando se encuentra descansando o mientras está en un lugar oscuro y en calma.

Por otro lado, tampoco debes impedirle sus formas de expresión como maullidos, arañazos, carreras y demás, ya que son formas de manifestar sus sentimientos, al igual que liberar su energía.

No educarlo

Parece contrario a lo antes mencionado, pero una regla de oro es enseñar a las mascotas a cómo comportarse sin afectar su forma de ser.

Un error común de quienes tienen un minino en su hogar es permitirle hacer de todo sin ponerle límites, lo cual se traduce en un sentido de propiedad por parte de ellos sobre el territorio y quienes lo conforman.

Por tanto, debes hacerle entender al gato que, si bien su casa es un espacio donde puede tener libertad, tiene la obligación de seguir unas normas, tales como no arañar muebles, sillas u objetos, así como realizar sus deposiciones en su respectivo arenero.

Asimismo, tiene que haber una función de autoridad para evitar que rasgue las plantas ornamentales, se salga de su territorio, e incluso, moleste a otras mascotas por ejercer supremacía.

Gritarle o reprenderlo

Para finalizar, otra acción negativa en la que incurren quienes tienen un gato en su entorno es reaccionar agresivamente o con violencia ante un comportamiento del animal.

Lo anterior es considerado un error por los expertos en cuidado animal, visto que, aparentemente, pese a que son una especie muy inteligente, no logran entender la gravedad de sus conductas.

Así pues, no debes gritarle o amedrentarlo, dado que no va a entender el origen del enojo, además, va a producir un deterioro en los vínculos afectivos y va a empezar a temerte, llegando, incluso, a reaccionar con rabia.