Granja Agroecológica Familiar Pura Vida: de la seguridad, a la soberanía alimentaria

“Deje que los alimentos sean su medicina y que la medicina sea su alimento” Hipócrates

Los mercados móviles han sobrevivido al auge de los supermercados y los almacenes de cadena. Esos espacios, al igual que las plazas de mercado—comúnmente llamadas galerías—proporcionan una alternativa económica frente a los precios que manejan el grueso de las grandes superficies. Sin embargo, valdría la pena preguntarse cómo ha sido el proceso de producción de esos alimentos que adquirimos; bien sea en los populares mercados móviles y plazas de mercado, o en las grandes cadenas minoristas.

No es asunto menor si tomamos como premisa de partida que la salud empieza desde la alimentación. Ya sea que la arepa prefabricada que usted pone en el asador cada mañana para su desayuno haya sido preparada con maíz transgénico, o si la manzana chilena que usted se come a media tarde, para llegar a sus manos tuvo que viajar miles de kilómetros desde tierras australes, previamente producida y cosechada bajo métodos tradicionales de la agroindustria; lo que implica sobrecostos logísticos en transporte, y una pequeña ración de fertilizantes y agroquímicos para darle ese tono llamativo y sabor diferencial.

Alfredo Añasco es un ingeniero agrónomo que en compañía de su esposa e hijos, han llevado a cabo un proyecto familiar de soberanía alimentaria: La Granja Agroecológica Pura Vida.

En este espacio en el que ahora sobresale la diversidad vegetal—el terreno de 5500 metros² antes era un potrero— producen más del 70% de los alimentos que consumen. Trabajan desde la granja con los productos y subproductos producidos, logrando vivir de manera autónoma y autosostenible. Han adoptado la agroecología como una opción de vida, alimentándose sanamente y propiciándose la posibilidad de vivir haciendo una agricultura limpia.

La Granja Agroecológica Pura Vida, ubicada en un sector suburbano del municipio de Andalucía, está suscrita a la Red de mercados campesinos agroecológicos. Estos mercados están presentes en once municipios del departamento.

La Universidad Nacional—Sede Palmira— ha venido realizando una labor de apoyo con el proyecto Sistema de Participativo de Garantías; mediante el cual se han venido entregado certificaciones de confianza, a aquellos productores que ofrezcan a los consumidores productos 100% orgánicos y libres de productos de síntesis química.

La experiencia de la granja agroecológica Pura Vida, nos da varias perspectivas frente a la problemática de la tierra en Colombia. Por un lado nos muestra que las políticas estatales para incentivar la agricultura campesina son escasas. Muestra también, que con una extensión limitada de tierra se puede producir para el autoabastecimiento e incluso, para vivir de la agricultura. La extensión de la granja es de media hectárea, en un país en el que se calculan 11 millones de hectáreas con potencial agrícola subutilizadas.

La profesora Marina Sánchez de Prager concluye: “…con cifras y con investigación, podemos demostrar que estos sistemas agroecológicos son más eficientes que los sistemas convencionales, que son de pequeños agricultores pero que se pueden implementar en grandes extensiones, pero todo eso necesita investigación, acompañamiento y financiación”. Alfredo Añasco lo complementa: “…los que hacemos agricultura desde la pequeña escala, debemos tener la misma importancia que para el gobierno nacional tiene la agroindustria. Los mercados campesinos deberían ser política nacional”

 

 

Comentarios

comentarios

Leave a Reply