Cambiando la historia

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Un poco de conocimiento sobre café

Cambiando la historiaEntre los dichos más populares de Colombia está “en casa de herrero, cuchillo de palo” y eso es precisamente lo que sucede en nuestro país con el café: desconocemos mucho del tema. Es una bebida que nos da identidad en el exterior pero al interior no, se hacen esfuerzos aislados para que la gente conozca del tema pero es algo que no hace parte de nuestra cultura como sucede con el mate en Paraguay, Uruguay y Argentina, con el té en el oriente y con el vino en algunos países europeos.

Se dice en todos los rincones del mundo que el café Colombiano es muy bueno, que es uno de los mejores y hasta nos han premiado con reconocimientos de excelencia. Pero, ¿es verdad que  por el simple hecho de estar en Colombia tenemos garantizado tomar un excelente café? ¿Es cierto que todas esas personas que nos visitan se llevan una excelente impresión con la calidad de café que encuentran en nuestro país? Pues resulta que el 95% de café colombiano de alta calidad es exportado a otras partes del mundo, debido a que la demanda externa supera la interna, es decir que toman más café en Europa y Norteamérica que en Colombia. Por eso el precio del café colombiano de alta calidad es más costoso en nuestro país que por fuera, ya que gran cantidad de contenedores se van hacia el exterior y en cambio acá se compra muy poco.

Además valorar la calidad no es fácil. Así como la gente que no sabe de licor no le ve diferencia a tomarse un buen vino chileno que un trago de Cherrynol. En Colombia pasa igual con el café. Pensamos que cualquier libra de café de supermercado es bueno y no es así. Pocos colombianos han consumido alguna vez un café de excelente calidad porque no es popular. El café que uno compra por ahí en cualquier tienda es uno que proviene de la mezcla de cafés buenos como el Arábica y malos como el Robusta. Estos cafés se tuestan a muy altas temperaturas para que se pierda el rastro y como dicen los cafeteros “quemar la evidencia” de qué café se está tomando. “De todas formas cuando lo muelen y preparan conservan la fragancia de la cafeína como todos, pero son amargos, son fuertes, de color oscuro en la taza, son grasosos, son todo lo que la gente está acostumbrada a ver”, afirma René Muñoz, propietario de Café Medium, un lugar que ofrece café de alta calidad.

Nuestra cultura es la del precio bajo, la regateada, la ñapa y el descuento, pero no de la calidad. Y eso pasa no sólo con el café, sino con otros sectores de la economía, hasta con la comida. El proceso del café es complicado y difícil online casino debido a que tiene varios procesos y todos afectan considerablemente el producto final, por lo que es más fácil que se produzca café malo que de buena calidad. “Las fincas deben tener cultivos sanos, que recojan el grano sólo cuando está listo para ser recogido, que tengan una buena fermentación, que lo sequen al sol (cosa que no hacen muchas compañías porque pierden tiempo y mucho trabajo) cuando lo secan con máquinas cambia mucho de sabor, el sol hace que el café conserve sus características. Debe ser almacenado y trillado en unas condiciones especiales”, comenta Julián Duque, experto tostador y catador del laboratorio de Café Medium, refiriéndose al café que se ofrece en su tienda.

Por ello es importante que si tomamos café sepamos de dónde viene, cómo llega hasta nuestra taza; es toda una historia lo que estamos consumiendo. Hay muchas variedades, aromas y sabores que hacen que sea una de las bebidas más consumida en el mundo y además vivimos en el país donde se produce el mejor café, no porque sea Colombia sino por los cuidadosos procesos que ofrecen algunas fincas. Entonces cuando salga con sus amigos a charlar, a pasar un rato agradable, escoja bien el lugar. Trate de ir a una tienda como Café Medium que ofrece, más que café, la posibilidad de entrar a un mundo nuevo, a una cultura alrededor de una bebida considerada nacional, a una identidad que tanto necesita nuestro país.

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