#Crónica: Sebastián y Claudia: la otra historia de madre e hijo condenados a prisión. Segunda Parte*

#Crónica: Sebastián y Claudia: la otra historia de madre e hijo condenados a prisión. Segunda Parte*

Segunda Parte*

Sebastián y Claudia: la otra historia de madre e hijo condenados a prisión

Sebastián y Claudia: la otra historia de madre e hijo condenados a prisión

Al parecer, en la vida de Claudia no había otro momento tan sensible como el que estaba por empezar a vivir. Desde los 15 años consume marihuana en cigarrillos: su cuerpo ya había adoptado los efectos como parte de la batalla contra la artrosis, lo que hacía que no sintiera tanto los efectos de la enfermedad y fuera más llevadera.

Óscar Enrique Ángel León, padre de Sebastián, se enteró pocos años antes de morir sobre la costumbre de Claudia; pero no fue una excepción a la regla, que fuese el tipo de persona que condena a los consumidores de marihuana. El resto de la familia se alarmó en su momento, por las posibles influencias en la vida de Sebastián, y eso empujó a Claudia a dejar de consumir tras un período de rehabilitación, lo que produjo que los dolores de la artrosis regresaran con más fuerza.

Para el momento en que Óscar fallece de cáncer cerebral, Sebastián tenía 14 años. La muerte de su padre lo dejó solo con su madre, pues sus hermanos, Camilo, Carolina y Jacobo no eran hijos de Claudia y llevaban vidas un poco distantes entre sí.

Teniéndose tan solo el uno al otro, y gracias a las conversaciones que mantenía constantemente con Claudia, Sebastián creció lo suficientemente informado sobre la marihuana y sus efectos, lo cual despertó un interés genuino en él, por conocer sobre el cannabis. Una vez entendió los beneficios que traía para las enfermedades articulares, ambos decidieron que Claudia retomaría el consumo constante de marihuana, lo que no pronto disminuyó sus los dolores.

Punto sin retorno

Cuando Sebastián y Claudia fundaron Cultura Cannabik el 22 de febrero del 2016, no imaginaron las posibles consecuencias que tendrían que pagar. Para ellos se trató de un medio con el que podrían generar consciencia en los consumidores dependientes de marihuana y emprender al mismo tiempo. Está claro que de algo tenían que vivir, por lo que el negocio se enfocó, además de orientar y culturizar acerca del cannabis en general, en la venta de productos con marihuana y accesorios para consumirla.

Dos años más tarde, los gritos de Claudia aturdieron y sacudieron el sueño de su hijo. Cubierto con una única prenda de ropa interior, Sebastián se levantó de la cama y volteó rápidamente al pasillo del apartamento, donde el cañón de un agente le congeló la sangre, mientras apuntaba amenazante a su pecho con una advertencia verbal inmediata: “¡Quieto, Policía Nacional!”.

Subiendo el segundo escalón de confusión en menos de un minuto, Sebastián retornó a su habitación sin mencionar una sola palabra, con el agente inquieto, persiguiendo sus movimientos hasta que se puso la pantaloneta que sacó de entre su ropa.

Después de esto, no quedó más remedio que atender la invitación autoritaria de los agentes y salir a la sala-comedor, donde madre e hijo se enfrentaron con la invasiva presencia de al menos 12 policías, armados con cámaras, armas de fuego y placas de policía.

Rendición

Su apartamento había sido completamente vulnerado. Los lugares donde habrían compartido con familiares, amigos y seres queridos con la mayor tranquilidad que podían imaginar, estaba ahora atiborrado de desconocidos en uniformes verdes, husmeando en cada centímetro como ratas hambrientas en una alcantarilla. La escena bien podría sugerir que ese no era el mismo apartamento en el que habían conciliado el sueño la noche anterior.

Mientras un agente leía la orden de captura, otros hacían registro audiovisual del apartamento y revisaban cada rincón de este. Claudia miró a su hijo con una decisión casi tomada en su cabeza, pero la manifestó como una sugerencia de lo que ya era inevitable:

– ¿Sacamos lo que están buscando?

– Pues sí… ¿ya qué? -acordó Sebastián, quien para este punto no podía dejar de repetirse a sí mismo no entender lo que ocurría.

 

Puedes encontrar más contenido en los siguientes links:

 

 

 

 

 

Comentarios

comentarios

Leave a Reply