Home Columnistas Alejandro Gil Torres #Columna – ¡Basta ya!

#Columna – ¡Basta ya!

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A pocos días para que los colombianos y colombianas salgamos a ejercer nuestro derecho al voto en las elecciones presidenciales, las redes sociales y algunos medios de comunicación se han convertido en emisores de discursos de odio y una avalancha de polarización, un fenómeno latente en el país. Es por eso que, bajo mi criterio, acabar con esta clase de lenguaje sería ideal que fuera uno de los retos del próximo mandatario, porque de lo contrario, la intolerancia seguirá siendo el ingrediente cotidiano en cada comentario o declaración en los espacios comunicativos.

Es usual encontrarse con pronunciamientos de candidatos de la Izquierda, Derecha o de Centro, y desafortunadamente, la mayoría son ataques entre ellos mismo. Es ridículo e inaportante, porque hay algo que no puedo negar, y son sus planes de gobierno, conocidos por muchos y que los propios medios de comunicación confrontan en sus entrevistas o debates. Sin embargo, sería ideal que, durante esas discusiones sobre propuestas, hubiese más diálogo veraz y menos pretensiones de ganarse el trofeo del dueño de la verdad o el que más ofende al otro o a la otra. Es impresionante como desaprovechan nuestros futuros gobernantes estos espacios, y esta vez no defenderé a ninguno, porque soy consciente de que tod@s en algún momento han caído en ese abismo, el mismo en el que inevitablemente caemos todos los seres humanos: el de la discordia.

Todo tiene su límite y las peleas o discrepancias que ocurren en medio de la contienda política, pueden ser hasta un punto comprensibles, porque hay ciertos candidatos que llegan hasta el punto de expresar calumnias o difamaciones en contra de otr@s, eso es inaceptable. Pero cuando esto se vuelve reiterativo por lado y lado, ya agota.

Los mismas redes sociales y ciertos medios de comunicación tienen gran parte de responsabilidad en esto, y cuidado, no estoy insinuando que se deba acudir a la censura, no, porque tod@s tenemos derecho a la libre expresión, pero ese mismo derecho conlleva una responsabilidad tan necesaria en un país como Colombia, donde predomina la gran crisis de intolerancia, que provoca inmediatamente violencia, discrepancia y por supuesto, polarización.

El fin de la misma polarización, puede llegar a ser una utopía, porque se necesitan de dos bandos para crear un diálogo, pero en Colombia ha quedado demostrado, que esto mismo nos queda grande. Sin embargo, como se los mencioné al inicio, es fundamental la intervención no solamente de un mandatario, sino de su equipo y todos sus simpatizantes para que el país demuestre realmente el Cambio necesario sin importar las posiciones políticas. Por otro lado, otro reto para los medios de comunicación, en especial para algunos periodistas, es procurar que la misma cizaña, discordia y preguntas con doble intención, no estén presentes en estos espacios, porque el contenido de morbo o amarillismo, lo único que produce es esa misma preferencia por parte de las audiencias y desvía el objetivo central de estos espacios de debate o conversación: informar y conversar con claridad y veracidad sobre este evento coyuntural.

Toda Colombia necesita más propuestas y discursos que vengan acompañados de hechos reales, no intervenciones repletas de odio hacia sus contrincantes que debilitan aún más la intención de paz que anhelamos.